miércoles 7 de enero de 2004

Gibraltar


Siempre había pensado que Gibraltar era solamente una roca ocupada por los ingleses y situada en el lugar más estratégico del estrecho.

Después de una visita de cuatro días dando vueltas por este gran peñón, tengo que decir que vuelvo sorprendido por la diversidad de cosas que se pueden aglomerar en un espacio tan reducido. Dicen que existen muchos más kilometros de carretera dentro del peñón que fuera de él, y que allí dentro podrían sobrevivir durante meses todos los gibraltareños e incluso sus vecinos de la Línea de la Concepción.

Tienen un aeropuerto preparado para los vuelos de la British Airways y la Monarch Crown Service... ¡con barreras!, como los pasos a nivel de los trenes...

A menudo atracan en su puerto grandes cruceros con miles de turistas que desbordan sus calles y sus tiendas libres de impuestos depués de visitar la famosa colonia de simpáticos macacos semisalvajes que son cuidados con mucho primor, porque también se dice que el día que se vayan de la roca, los ingleses perderán su soberanía.

Los nativos hablan una curiosa lengua que llaman 'llanito', mezcla del más perfecto acento inglés y una especie de andaluz castizo, que al principio suena como a chirigota pero que luego poco a poco conquista al forastero y se vuelve enseguida familiar y próximo. Desde luego, no sé como se lo tomarán los ingleses auténticos, pero a mi, personalmente, me encanta escuchar ese revoltillo tan abierto y campechano ...

También presumen de celebrar famosas bodas. John Lennon y Joko Ono se casaron allí. Y Sean Connery lo hizo una vez y luego repitió... Si no estoy equivocado, Ana Belén y Víctor Manuel también eligieron casarse en la roca, aunque supongo que sus motivos fueron un poco distintos a los de esos ilustres personajes.

Se pueden ver, con toda seguridad, muchos delfines en la bahía de Gibraltar. En su puerto hay barcos que te dan una vuelta para localizarlos y seguirlos durante un buen rato. Si miras hacia el sur ves las costas de Africa al otro lado del estrecho. Y desde los 426 metros de altura de Jebel Tarik, cuya pronunciación dió origen a la palabra Gibraltar, se pueden observar unas vistas impresionantes.

Este imponente promontorio de roca caliza atesora un pasado cargado de historia. Desde vestigios arqueológicos prehistóricos, pasando por la ocupación de los fenicios en el siglo VII a.C., los romanos de Julio César, los árabes de Tarik Ibn, los españoles de 1462, año en que arrebataron el peñón a los árabes hasta que en 1704, mediante el tratado de Utrecht, se cedió a Gran Bretaña y se dió origen a los interesantes Túneles del Gran Asedio, que fueron completados por los de la Segunda Guerra Mundial en 1942.

El Museo de Gibraltar, la Cueva de San Miguel, el Castillo Árabe, los Jardines Botánicos, el Faro, el Teleférico y Casemate Square, junto con los pubs y tiendas de Main Street e Irish Town, suelen ser los lugares más visitados.

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Lanzarote - Navidades 2003


Una vez más, Lanzarote se nos ha presentado como la mejor opción para pasar las Navidades. El clima que se disfruta en esta isla canaria, junto con sus extraordinarios paisajes y su especial gastronomía (papas, quesos y vinos) hace que sea imposible negarse a visitar Lanzarote en estas fechas, sobre todo cuando lo que pretende uno es alejarse lo más posible del escandaloso bullicio navideño de la gran ciudad.

Sentir emoción al contemplar un paisaje es algo que suele ocurrir en muchas ocasiones, casi siempre cuando es la primera vez que impresiona nuestros ojos... pero emocionarse irremediablemente al volver a contemplarlo de nuevo ya no es tan frecuente y hace falta algo fuera de lo normal para que nuestros sentidos se aviven y deseen parar el tiempo en ese instante. Cuando se viaja por los mares de lava del Parque de Timanfaya, cuando se contempla el atardecer desde el Mirador del Río, cuando observas sus acantilados desde Famara o escuchas el mar embravecido romper las olas en la Caleta de las Ánimas... es como si estuvieras sumergido en una nave burbuja atravesando el tiempo detenido y el espacio imposible.

Los pueblecitos blancos resaltando sobre la tierra obscura es otra de las raras maravillas de esta isla. Las palmeras de Haría, la belleza de Nazaret, la tranquilidad de Orzola y la agradable Arrieta junto con otros muchos pueblos que se van descubriendo por toda la isla, contribuyen a la espectacularidad del paisaje único y sorprendente.

Una breve excursión en ferry hacia Fuerteventura desde Playa Blanca (veinte minutos de trayecto) nos permitió recorrer algunas localidades de esta isla, pero debido al fuerte viento que nos encontramos hemos tenido que dejar para otra ocasión una visita con más profundidad.