<?xml version='1.0' encoding='ISO-8859-1'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-5454868</atom:id><lastBuildDate>Thu, 12 Nov 2009 19:58:52 +0000</lastBuildDate><title>Blog de Manbos Digital Photography</title><description>Fotogalerías y experiencias de viajes realizados por todo el mundo.</description><link>http://www.manbos.com/blog/blog.asp</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Manbos)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>74</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-674901719838700366</guid><pubDate>Thu, 12 Nov 2009 14:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-12T20:58:52.014+01:00</atom:updated><title>Filigranas sobre piedra (arquitectura jemer en Tailandia)</title><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=15402&amp;codsql=1&amp;cod=1" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sr="true" src="http://www.manbos.net/photos/cambodia/thumbs/cambodia_mb_018.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Todo aquel que haya oído hablar del imperio jemer (o khmer) probablemente lo asociará con la monumentalidad de Angkor Wat, ese espectacular complejo de templos y palacios centenarios situado en Camboya. La asociación es lógica y coherente, si tenemos en cuenta que esta fue la capital de un territorio que, desde el siglo VII hasta el XIV, se extendió, en franco conflicto de intereses con la todopoderosa China, por todo el Sudeste Asiático, o lo que es lo mismo, por lo que en la época colonial se llamó Indochina y que hoy está dividido en cinco países: Camboya, Laos, Tailandia, Myanmar y Vietnam.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Angkor Wat es uno de los complejos de arquitectura religiosa más espectaculares del planeta. Pero no el único ejemplo de construcción jemer que se puede admirar. De hecho, y teniendo en cuenta las infraestructuras viarias y turísticas de esta zona de Asia, la provincia tailandesa de I-San es un buen lugar para comprender la belleza y armonía características de la arquitectura jemer, muchas veces integradas en una naturaleza casi salvaje y exuberante. Así, se podría iniciar un ruta de inmersión arquitectónica desde el mismo corazón de Bangkok y seguir la senda dejada por los constructores de aquel mítico imperio, adentrándose por el interior del país hasta llegar a las fronteras con Camboya y Laos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;En Bangkok, junto al Chao Praya, el río que todo lo articula y cuyos meandros dividen en dos irregulares partes la ciudad, se eleva la colorista silueta del Wat Arun. El "templo del amanecer" es uno de los edificios más reconocibles de la capital tailandesa, por su característica torre o pirámide central (prang) de más de 60 metros de altura. Desde la base, y tras subir cualquiera de sus cuatro pronunciadas escalinatas flanqueadas por coloristas imágenes hinduístas y budistas, se oberva una magnífica panorámica del río y de la ciudad. En ella destaca el Gran Palacio, sede de la pequeña y veneradísima figura del Buda Esmeralda, que durante unos años "residió" en el Wat Arun.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Siguiendo un hipotético arco en direción Noreste desde Bangkok, el siguiente complejo de templos de esta ruta jemer es Phimai, a unos kilómetros de la ciudad de Nakhon Ratchasima. Una vez rebasado el pórtico principal, lo que más sorprende de este espacio es la escenografía de su prang, flanqueado por los restos de otras dos torres piramidales de menor tamaño. Con ser espectacular la tramoya del complejo, en lo que merece la pena fijarse es en la minuciosidad con que los escultores jemeres tallaron los frontales de los pórticos de entrada a las diferentes construcciones, en una prodigiosa filigrana que recuerda a los templos de la India; de hecho, los motivos son los mismos: escenas y personajes de la imaginería hinduísta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Motivos que se repiten templo tras templo en esta ruta. Por ejemplo, en Prasat Phanom Rung, desde donde se domina una inmensa llanura compartida por Tailandia y Camboya. Al templo, edificado sobre un volcán extinto, se accede tras un rectilíneo paseo, en medio de una exuberante vegetación y vigilado por inquietantes figuras mitológicas. Uno de los datos más sorprendentes del complejo es su estudiada orientación Este-Oeste. De hecho, el sol ilumina el interior del templo central, el prang, en fechas y horas fijas, que coinciden con los equinocios, lo que demuestra el gran valor que el imperio jemer otorgaba a la astronomía, sobre todo cuando se asociaba a manifestaciones religiosas.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Prasat Phanom Ruang se encuentra próximo a las localidades de Buri Ram y Surim. Como el complejo de Mueang Tam, adonde conviene llegar a primeras horas del día, o bien a la caída de la tarde, cuando los dorados reflejos del sol acentúan los tonos rojizos de las piedras con fue construido. Aquí, la escenografía también fue el auténtico motor de los arquitectos jemeres, como se comprueba en la zona del estanque, donde se reflejan los volúmenes del prang, junto a representaciones pétreas de los dioses Brahma y Visnú.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;El último de los complejos religiosos de esta ruta es Khao Phra Wihan, en el centro de un conflicto diplomático (aunque parece ser que ya zanjado) entre Tailandia y Camboya, sobre todo tras su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 2008. Wihan, sobre los montes Phnom Dong Rak, es uno de los templos más espectaculares de esta zona del Sudeste Asiático. Sobre todo por su extensión, con mas de ocho hectáreas, y por la calidad escultórica con que los artistas jemeres quisieron dotar al complejo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; mso-ansi-language: EN-US; mso-fareast-language: EN-US;"&gt;Ya que estamos en la zona, convendría visitar el Parque Nacional Pha Taem, en la frontera entre Tailandia y Laos que delimita el pausado flujo del río Mekong. Aquí, antiquísimas y espectaculares formaciones rocosas enmarcan un kilométrico muro donde los primeros tailandeses dejaron para la posteridad coloristas grabados que nos hablan de su forma de vida y de su simbología religiosa. Sin duda, éste es un magnífico lugar donde finalizar nuestra ruta por las huellas tailandesas del imperio jemer. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-674901719838700366?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/11/filigranas-sobre-piedra-arquitectura.html</link><author>noreply@blogger.com (Alfredo G. Reyes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-7996851873419370396</guid><pubDate>Sat, 26 Sep 2009 11:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-10T14:09:03.227+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Viajes</category><title>Bissau-Lisboa 26/09</title><description>&lt;div&gt;Qué poquito me queda para regresar a casa... Aunque, parece ser que se va a retrasar nuestra vuelta, pues por una huelga de los empleados de la Tap, nuestro avión, que debía haber salido de Bissau a las 2 de la mañana, parece ser que no lo hará hasta las 6. Así que voy a aprovechar la larga espera, para poneros al tanto de lo que ha pasado estos últimos días en las Bijagós.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que he tenido bastante olvidado el diario, así que debo hacer una ardua tarea de memoria para recordar todo lo vivido, que ha sido mucho e intenso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Repasando lo escrito, veo que el relato se quedó en la tarde del miércoles. Pues bien, ese mismo día, antes de la cena, decidimos, que al margen del reportaje de viajes que estamos realizando para la televisión, gracias a todas las secuencias grabadas hasta este momento, tenemos suficiente material como para hacer un reportaje sobre naturaleza y de defensa del medioambiente. Así que los dos últimos días nos hemos dedicado a hacer entrevistas a los responsables de de los parques de Orango y João Vieira-Poilao, además de a gentes que viven en estas islas que nos han contado su forma de vida y sus tradiciones. Así que, como veis, los últimos días han sido bastante apasionantes desde el punto de vista profesional, pero también humano: es muy fácil sentirse bien cuando visitas a la gente de la tabanca y escuchas sus historias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La tarde del penúltimo día tuvimos una reunión con los hombres grandes de Eticoga. Tenían curiosidad por conocer las razones de nuestra presencia y nuestro trabajo en las islas. Así que, aparte de responder a sus preguntas, también aprovechamos para informarnos sobre su organización y costumbres. Nuestras preguntas fueron respondidas más o menos, pues estos responsables de la comunidad dominan el arte de "salirse por peteneras" cuando se les plantean cuestiones que ellos consideran poco pertinentes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Patricia les hizo muchas preguntas sobre la mujer y sus costumbres y sobre quién tomaba las decisiones importantes. Evidentemente, son los hombres y en concreto el consejo de los hombres grandes, al que pertenece sólo quien ha pagado al resto de miembros a lo largo de varios años (bienes de consumo: arroz, pescado, cana, cabras, cerdos...), los que mandan. Aunque en estas asambleas puede participar cualquier miembro de la comunidad para hacer sugerencias y preguntas, siempre y cuando se trate de un hombre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque para las mujeres existe un consejo paralelo, el de las okinkas. Pese a lo que nos dijeron los hombres grandes, esa reunión bien poco tiene que decir en el caso de asuntos importantes, limitándose a una asamblea en la que se resuelven "cosas de mujeres".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el encuentro con los "hombres grandes" también intervino un muchacho bastante joven, Cristiano, que nos habló de los problemas reales de la gente del archipiélago: precariedad en el transporte hacia el continente (sólo hay una piragua pública, que pasa una vez a la semana por Orango), ausencia de infraestructuras sanitarias (parece ser que dos de sus mejores amigos han muerto en el último año por accidentes que en caso de tener recursos sanitarios no habrían pasado de un incidente sin importancia) y la limitada capacidad de participación en las decisiones de la comunidad de los hombres jóvenes que, por otro lado, son su sustento económico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El penúltimo día de nuestro viaje recogimos nuestras cosas y nos despedimos, no sin cierta nostalgia, de todo el personal del Orango Parque Hotel. Con nuestra barca nos fuimos hacia Keré, la isla-hotel propiedad de Laurent. Para llegar hasta allí salimos el jueves por la mañana y tardamos cerca de dos horas. Cuando al fin vimos la silueta de esa minúscula isla, recortándose en el horizonte, sentimos como si estuviéramos llegando al paraíso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El alojamiento se compone de nueve cabañas, montadas con mucho gusto, y dos edificios centrales, uno con las duchas e inodoros y el otro con el comedor y bar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A la llegada a Keré nos esperaba en la misma playa Laurent, junto a Cami, el monitor de pesca del complejo, y otro muchacho francés del que no logré entender el nombre, aparte de algunos clientes: una familia de francés y senegalesa, con una niña de unos cinco años y un bebé de meses, que habían venido a la isla acompañados por un amigo suyo, rumano, que es el delegado en Guinea Bissau de una organización humanitaria estadounidense.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En cuanto dejamos las cosas cada uno en su cabañita, nos fuimos a comer. No sabéis qué cara se nos puso cuando, después de tantos días de cocina básica, nos pusieron una ensalada a base de tomate, zanahoria rallada, cebolla, rabanitos... ¡Deliciosa! Después, barracuda con una salsa de nata que estaba para chuparse los dedos, y de postre, mousse de limón. Os juro que en un sitio así y con semejante comida, era muy fácil sentirse en la gloria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde luego apetecía quedarse allí y pasar la tarde bañándonos en el mar y relajándonos al sol. Pero el plan (que no estuvo nada mal) era acercarnos hasta Caravela para visitar un par de tabancas situadas junto a dos espectaculares bosques de ceibas, en los que resulta habitual observar monos de nariz blanca. Así que nos subimos a la barca y en algo menos de media hora llegamos a una preciosa playa de esa isla y comenzamos a caminar por un bosque bien diferente a los que cubren las islas de Orango, pues éste es de tipo subtropical húmedo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por fin llegamos al primero de los dos bosques de ceibas. Era increíble, con unos árboles altísimos. Realmente era fácil entender por qué los bijagós los consideran sagrados; había algo mágico en el ambiente. Pero, justo cuando más disfrutábamos de la contemplación, alguien gritó "¡formigas!" y enseguida decenas de voraces hormigas comenzaron a ascender por el interior de los pantalones. No os podéis hacer a la idea de cómo duele su mordisco, inmisericorde y absurdo (pues ellas no consiguen ningún beneficio con eso).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que no nos quedó más remedio que salir corriendo de allí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la primera de las tabancas nos esperaba la habitual comitiva de niños y mayores. Pero no nos detuvimos demasiado en ella pues empezaba a caer la noche. David, José Alberto y yo nos pusimos en cabeza un momento y entonces escuchamos que algo se movía entre el ramaje. Era un mono, pero tanto se escondía de nosotros que no llegamos a verlo aunque, eso sí, nos reímos mucho con los gritos que emitía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En unos minutos más llegamos a la segunda tabanca que, con seguridad, es la más bonita de cuantas hemos visitado en las Bijagós. Estaba distribuida en forma de círculo y con un núcleo de cabañas central. Junto a ese poblado es donde se encuentra el bosque de ceibas en el que resulta habitual ver a los monos de nariz blanca. Éstos son bastante rápidos y esquivos (la población local los caza para comérselos), pero me contento con haber visto cómo tres de ellos pasaban de rama en rama durante un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La vuelta a la barca tuvo que ser bien rápida, pues aparte de que la noche acechaba, negras nubes amenazaban tormenta. A Keré llegamos ya de noche y con muchísimo miedo de que Armando, nuestro piloto, no distinguiera el camino correcto o nos estampáramos contra los afilados escollos que rodean muchas de estas islas. Por fortuna, se trata de un grandísimo navegante y llegamos a nuestro destino son mayores contratiempos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya en Keré y mientras los demás se dedicaban a sus cosas, José Alberto y yo aprovechamos para darnos un baño en el mar, contemplando un maravilloso cielo iluminado por los relámpagos que se acercaban a la isla. Estuvimos como una hora a remojo, hablando de lo divino y lo humano y afianzando una bonita amistad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la ducha, a cenar. Esta vez sopa de cangrejo y albóndigas de bica con espaguetis y tomate frito. La verdad, excesivo para una cena, pero tan suculento que resultaba imposible resistirse...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Durante la cena comenzó a llover fuerte y a levantarse el viento. Así que lo que más apetecía era irse a dormir. Cuando llegué a mi cabaña, la ropa húmeda que había dejado en el porche para que se secara estaba completamente calada. En fin, ya no se podía hacer otra cosa...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras el proceso de extender la mosquitera, rociarla de insecticida y revisar las sábanas por si había alguna molesta presencia, me metí en la cama, convencido de que la noche sería larguísima.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No me equivoqué. La tormenta descargó toda su fuerza varias veces sobre la isla, con rayos y truenos estremecedores. En especial uno, que pareció romper el cielo. Con el miedo que me dan las tormentas, ya os podéis imaginar cómo lo pasé. Y, en soledad, sin la compañía del resto de la expedición, aterrado...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero, aunque tardó en amanecer, la mañana llegó. Ese día habíamos quedado en salir de pesca para completar el reportaje, puesto que la mayor parte de los que se hospedan en Keré es para disfrutar de esa experiencia, siempre de forma controlada (no más de cinco ejemplares de cada especie por barca de pesca y casi siempre se suelen devolver al mar). Pero, como seguía lloviendo y el mar estaba bastante revuelto, finalmente nos quedamos en en el islote haciendo realmente nada, hasta que llegó la hora de la comida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando terminamos ésta, recogimos nuestro equipaje y nos subimos a la barca para regresar a Biombo. Allí, en el mismo lugar del continente desde el que partimos una semana atrás, nos esperaba Manuel, nuestro chófer, para llevarnos a Bissau.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En un par de horas llegamos a la capital del país, por una carretera que el primer día, cuando la recorrimos de madrugada, nos pareció desolada y que ahora estaba repleta de actividad, con esos grupos de caminantes que recorren las grandes rutas del África Negra y que uno nunca se sabe si van o vienen ni por qué.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Continúo mi relato, ahora durante la espera en el aeropuerto de Lisboa para nuestro vuelo a Madrid, que sale dentro de tres horas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bissau no me defraudó. Esperaba encontrar caos y desde luego que lo vimos, además de pobreza, suciedad, desolación. Pero también mucha vitalidad e ingenio para superar dificultades de todo signo, además de intensos colores, olores y sabores. Tras pasar por el mercado central (es un decir) para comprar unos cedés que sirvan de banda sonora al reportaje televisivo y comprar algunos souvenirs (en mi caso, unos pequeño hipopótamos de madera), nos fuimos a entrevistar a Alfredo da Silva, director del IBAP (Instituto para la Biodiversidad de las Áreas Protegidas de Guinea Bissau), que nos habló sobre las seis zonas protegidas del país, algo muy sorprendente dado su tamaño, que es como dos terceras partes de Castilla-La Mancha.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la sede del IBAp nos comunicaron que, pese a lo que habíamos planeado, que era ir a cenar a uno de los mejores restaurantes de Bissau, se nos esperaba en casa de Nelson Dias, auténtico artífice y adalid de las organizaciones institucionales para la defensa del medio ambiente de Guinea-Bissau. De esta forma, quería agradecer nuestra presencia en el país, así como el trabajo de los oftalmólogos, con los que nos encontramos de nuevo en Bissau.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que allí nos fuimos, atravesando polvorientas avenidas repletas de gente y animales, domésticos o no. La casa estaba a las afueras de la ciudad, muy cerca del aeropuerto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Según llegamos, saludamos al señor Dias y a su mujer, que nos introdujeron en su bonita casa de estilo colonial. Muy pronto empezó a correr la cerveza, el vinho verde, las gambas, los cangrejos, los calamares, el arroz... Todo un festín que, por desgracia, tuvimos que dejar a medias para regresar al hotel en el dormirían Luis e Iris esa noche, para recoger nuestras maletas. Las pusimos todas en la parte posterior del pick up y nos dirigimos al aeropuerto con la esperanza de, al menos, facturar y poder relajarnos un poco hasta la hora del embarque.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al llegar allí, como una hora después, me impactó la imagen más surrealista de un aeropuerto que he contemplado en todos mis viajes. Estaba cerrado y a oscuras, ni una sola luz, ni en la terminal ni el aparcamiento. Buena parte de los pasajeros del vuelo de Lisboa (el único que saldría ese día del país) se agolpaba en la puerta exterior de Salidas, a la espera de que abrieran. En esas condiciones, decidimos volver a la ciudad, tomarnos algo en uno de los sitios "para europeos" que hay en el centro y regresar posteriormente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Antes de seguir, tengo que comentar algo que no recuerdo si he hecho antes: Guinea-Bissau no tiene suministro de electricidad. En ninguna ciudad del país. Esto significa que quien quiera luz en su casa o en su negocio debe instalar un generador. Aeropuerto, ministerios, hoteles e instituciones públicas internacionales, incluidas las delegaciones de Naciones Unidas o del Banco Mundial, nadie se escapa a esta forma de suministro energético. Pero, claro, los combustibles de África no son los de Europa. Aquí, a lo largo del proceso de distribución se van adulterando, por lo que, en muy poco tiempo los motores comienzan a sufrir averías. Para reparar esas averías, muchas veces hay que esperar semanas enteras. Es decir, puedes quedarte a oscuras, sin suministro eléctrico durante mucho tiempo, incluso contando con una instalación decente. En fin, África es así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A la 1:30 regresamos al aeropuerto. Al fin habían abierto las puertas y comenzaba a haber actividad. Quizás demasiada, pues en el mismo lugar donde antes la gente se agolpaba de una forma más o menos ordenada, ahora reinaba el caos más absoluto. Gritos, empujones, zancadillas y los oxidados carritos de equipaje utilizados como parapeto ante las nada sutiles embestidas de quienes intentaban ser los primeros en facturar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A nosotros nos costó más de una hora y media hacerlo. Y ahí comenzó un largo rosario de trabas burocráticas y de supuesta seguridad que deben pasar todos los pasajeros. Menos mal que nosotros, con eso de que Alberto y David llevaban sus cámaras, nos dieron tratamiento "de periodistas". Y en muy pocos minutos conseguimos llegar a la sala de embarque.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez dentro, y pese a la austeridad de la sala, el agotamiento pudo conmigo y en muy poco tiempo empecé a dar cabezazos sentado en una silla. Y, cuando al fin subimos al avión, más allá de las 6 de la mañana, el sillón me pareció la cama más deliciosa del mundo y me quedé completamente dormido hasta poco antes de aterrizar en Lisboa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora llevamos más de tres horas en ese aeropuerto de Lisboa, yo empleando el tiempo en escribir. Espero que os guste lo que he contado en él. Por mi parte, he intentado trasladaros buena parte de las sensaciones y emociones que tanto me han llenado durante estos días, en un viaje que, seguro, nunca olvidaré.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-7996851873419370396?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/11/bissau-lisboa-2609.html</link><author>noreply@blogger.com (David Santiago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-9023330107494519610</guid><pubDate>Tue, 22 Sep 2009 11:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-10T14:09:03.230+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Viajes</category><title>Isla de Orango, Guinea-Bissau 22/09</title><description>&lt;div&gt;Hola a todos. Ya queda menos para vernos. Mientras tanto no me queda otra que seguir practicando esta suerte de comunicación retroactiva. Algo que me consuela mucho más de lo que yo pensaba, pues de alguna forma me hace estar en contacto no sólo con vosotros, sino también con nuestro mundo, nuestra civilización, que tan lejana se ve desde este recóndito lugar de África.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Continúo con mi relato, que ayer dejé interrumpido por culpa del sueño. De hecho, según apagué el ordenador, apoyé la cabeza sobre la mesa sólo un ratito y, cuando vino Luis a decirme no recuerdo qué, me di cuenta de que había estado dormido más de una hora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la comida, que yo apenas he tocado pues llevo un día un poco revuelto, con molestias intestinales, nos hemos ido a Eticoga caminando por la playa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Allí, como sabían lo interesados que estamos en el tema del matriarcado (prácticamente perdido desde la independencia del país, en 1973), parte del personal del hotel, con sus amigos y familia, nos han organizado la representación de una boda bijagó. La particularidad de esta sociedad matriarcal radicaba en que era la familia de la mujer, por indicación de ésta, quien elegía entre tres candidatos posibles como marido. Para eso, la mujer cocinaba un cuenco de arroz que llevaba a casa de cada novio, en una comitiva flanqueada por mujeres que proferían agudos gritos de alegría, mientras cantaban y daban palmas. Frente a la casa del novio la comitiva era recibida por la familia de éste, encabezada por el tío del joven (mucho más importante que el padre en asuntos de relaciones sociales para los jóvenes bijagós), dispuesta a negociar hasta el más mínimo detalle, pues las exigencias de la parte de la novia solían ser descabelladas e intentaban poner a prueba la idoneidad y habilidad del joven con pruebas que a nosotros nos resultan bastante ridículas. Una de ellas consistía en cocinar un plato de ojos de pescado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Algo muy aproximado a esto es lo que representaron para nosotros estos jóvenes tan entregados, con la aprobación de sus mayores (los hombres grandes). Bueno, lo hicieron para nosotros y también para el resto de la población de la tabanca, que disfrutaron y se rieron muchísimo con el teatrillo. Y como agradecimiento, Luis e Iris regalaron a los jóvenes una botella de cana, sin duda el mejor medio de pago de estas islas...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al terminar la representación y mientras caminábamos por la tabanca, se pegaron a nosotros, literalmente, un montón de niños. Algo que viene sucediendo todos los días. Se pelean entre ellos por cogerte la mano y, cuando ya son varios, se reparten los dedos de cada mano, como diciendo, eres mío y yo soy tuyo en este momento. Muchos se quedan alucinados con el vello de mis brazos y no paran de acariciarlo, como si así quisieran comprobar si es real o un disfraz que me hubiera puesto con el propósito de engañarlos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Acompañados por este séquito nos fuimos a recoger a los médicos, que continúan con su trabajo en la sede del parque nacional, operando a buena parte de los ancianos (y también a muchos jóvenes) de las islas cercanas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Juntos nos volvimos al hotel, esta vez en el quad. Por el camino se nos cruzaron numerosos chotacabras, pájaros que David intentó fotografiar, pero que no consiguió, pues a diferencia de lo que ocurre con la mayor parte de las aves de estas islas (que no temen a los hombres, pues éstos nunca han tenido necesidad de cazarlos), esas aves se comportaban de forma bastante esquiva ante la presencia humana. No así ante los faros del quad, que parecían dejarlas hipnotizadas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya en el hotel, ducha, cerveza precena, cena y directamente a la cama.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta mañana me levantado sin despertador, pues David y José Alberto habían quedado en salir temprano hacia la laguna donde vimos los hipopótamos, para intentar captar más imágenes de estos animales. Así que Patricia y yo hemos podido dormir hasta tarde y aprovechar la mañana para descansar un poco.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo me he levantado a las 9, pero Patricia lo ha hecho a las 10:30. Cuando ha venido a desayunar, Iris y yo le hemos hecho compañía y nos hemos puesto a charlar hasta que han llegado los expedicionarios, cerca de las 12:30. Por la cara de David, sé que les ha ido bien (supongo que luego me enseñará las fotos). Eso sí, venían empapados, les ha llovido justo cuando estaban en la laguna.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la comida yo me he echado un ratito la siesta y luego hemos vuelto a Eticoga para grabar más planos de la realidad humana de la tabanca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya de vuelta, ahora estoy tomándome una cerveza en el comedor, algo apartado del resto del equipo para concentrarme en la escritura. La verdad es que hay bastante jaleo por aquí, pues los médicos han empezado a recoger todo el material que están utilizando (se vienen con nosotros, en el mismo vuelo, a Lisboa y luego a Madrid) y esto empieza a ser un pequeño caos de cajas y narración de vivencias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En un rato (espero que no mucho) comenzaremos a cenar. Mañana continuaré el diario.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-9023330107494519610?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/11/isla-de-orango-guinea-bissau-2209.html</link><author>noreply@blogger.com (David Santiago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-5346655740063968187</guid><pubDate>Mon, 21 Sep 2009 11:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-10T14:09:03.233+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Viajes</category><title>Isla de Orango, Guinea-Bissau 21/09</title><description>&lt;div&gt;Anoche no pude escribiros, pues no me llevé el portátil a la isla de Poilao, donde dormimos. Y me alegro de no haberlo hecho, pues toda la ropa y el resto del material que utilizamos allí está empapado. Y no es porque realmente se haya mojado porque haber llovido o porque el equipo se haya caído al mar, sino por la tremenda humedad que encontramos donde quiera que vayamos en este bellísimo archipiélago.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero todo por partes. Del hotel salimos bastante tarde para lo que habría sido deseable. Pero las mareas, más que cualquier otro condicionante, son las que determinan el ritmo de nuestras excursiones. Si está baja no podemos acceder hasta el fondo de los manglares con la barca, y si está subiendo no podemos ir de isla en isla, pues entonces el oleaje resulta demasiado fuerte y pegamos unos botes bestiales dentro de ese cascarón de aluminio. Así que ayer salimos como a las 10:30. Tras una hora y media de ruta llegamos a João Vieira, isla principal de un pequeño subarchipiélago arenoso que forma parte también de las Bijagós. En esa isla se encuentra la sede del otro parque nacional de la Bijagós, el de João Vieira-Poilao, entre cuyas islas los patrones de las barcas se mueven con cuidado extremo para evitar encallamientos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la oficina del parque conocimos a Hamilton, máximo responsable in situ del parque. También a una parte del personal, entre los que se encontraban Tomé y Seco. Éste último es un antiguo cazador de papagallos grises ?papagallos cenicientos? (que aquí venden por unos 100 euros a traficantes internacionales de especies exóticas). Seco ahora se ha transformado en salvaguarda de ese ave tan amenazada, gracias ese tipo de reconversiones que tan bien hacen los responsables del medioambiente de algunos países africanos, con el apoyo de instituciones internacionales (entre ellas, CBD Hábitat y MAWA, la organización suiza que les ha contratado para este proyecto).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como a la hora a la que llegamos a Poilao resultaba imposible ver los papagayos (se avistan a primera hora de la mañana o al atardecer), lo que hicimos fue adentrarnos por el centro de la isla, a través de una espesa selva, para ver las marcas con que los cazadores furtivos señalan "sus" árboles, según un ancestral sentido de la propiedad que el resto de habitantes de la isla respeta escrupulosamente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después tuvimos un pequeño picnic en la playa y nos subimos de nuevo a la barca para dirigirnos a Poilao, distante una media hora de navegación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Poilao es un islote muy especial, pues se trata de uno de los lugares más importantes del mundo para la reproducción de la tortuga verde. Cada año llegan aquí unas 34.000 tortugas hembra, entre junio y diciembre, para depositar sus huevos en la arena. Nosotros hemos asistido a todo el proceso y os puedo garantizar que ha sido una de las experiencias más emocionantes y gratificantes, a nivel profesional y personal, de mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El relato merece ser contado con detenimiento: a la llegada al islote (apenas un par de kilómetros cuadrados de extensión) nos esperaba el equipo del hotel, encabezado por Laurent, el director, que habían montado en un claro de la selva y junto a la playa un campamento de tiendas de campaña.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También nos esperaban César y Antonio, dos de las personas que el parque ha contratado para llevar un control de las puestas. Ellos son los que nos facilitaron nuestro trabajo, actuando como los mejores guías del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de un baño en el mar y durante un breve paseo por la playa, Iris nos mostró una pequeña tortuguita que acababa de abandonar el nido y que se dirigía, más bien torpemente, hacia el mar, atravesando un largo tramo arenoso. La cogimos, pues estaba en muy mal estado y la depositamos en un pequeño charco a la espera de que la marea se la acabara llevando. Más bien con pocas esperanzas, todo hay que decirlo...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces, César y Antonio nos indicaron que les siguiéramos, pues tenían localizado un nido recién eclosionado. Así que allí nos dirigimos. En el camino nos encontramos con dos tortugas adultas muertas, parece ser que demasiado viejas para retornar al mar tras su última puesta. Lo cierto es que el corazón se te encoge viendo estas cosas. Tras unos 200 metros, nuestros dos guías se adentraron en uno de los cientos de agujeros practicados por las tortugas en el fondo de la playa y empezaron a retirar arena, con un cuidado exquisito. Enseguida aparecieron las patitas, prácticamente negras, de las primeras tortuguitas del nido. En apariencia parecían muertas, pues no se movían. Impresión errónea, pues parece ser que necesitan un tiempo de adaptación a sus nuevas circunstancias vitales (aire, luz...). Como el proceso puede llevar bastantes minutos, César retiró un poco más de arena y, en ese momento, se produjo algo milagroso: decenas de tortuguitas empezaron a surgir del agujero, moviendo rápidamente sus patitas y con una fuerza para salvar los obstáculos que hallaban al paso realmente prodigiosa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Debo reconocer que me puse a llorar. Pero es que, sin duda, fue uno de los momentos más emocionantes de todos mis viajes: el milagro de la vida. Algo que nunca se me olvidará y que espero contar muchas, muchas veces, y que nunca me aburriré de compartir. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Queríamos seguir el camino de las tortuguitas hacia el agua, pero los guardianes del parque deben hacer su trabajo que es, precisamente, contarlas. Para eso las meten en un cubo, las dejan al borde del mar y es entonces cuando las cuentan. Este nido, en concreto, tenía más de 150, a las que salvamos de una muerte casi segura, pues de no haber estado nosotros allí, sus depredadores naturales (todo tipo de aves, varanos y cangrejos fanstasma) habrían hecho su trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras esto, la noche cayó rápido, y de vuelta al campamento ya nos esperaba la cena en la mesa. Laurent, pescador profesional, había capturado algunos jacks (sarellas) que los chicos del hotel hicieron a la brasa y que comimos acompañándolas con bicas (otro pescado, de carne blanca) marinadas con cebolla y limón. Todo delicioso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estábamos muertos, realmente agotados después de tantas y tan gratificantes vivencias. Lo que más nos apetecía era ir a dormir, pero antes aún nos quedaba uno de los platos fuertes de este viaje. Para eso había que esperar a las 11 de la noche, hora en que la marea estaría alta y que las tortugas grandes tendrían más fácil el acceso para el desove.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras llegaba ese momento nos entretuvimos contando anécdotas de otros viajes, mientras que parte del equipo se fue a dormir un rato. Y yo aproveché también para observar las estrellas, en un firmamento prácticamente libre de luz artificial, pues en Guinea Bissau no hay suministro eléctrico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un poco antes de las 11, César nos dijo que podíamos ponernos en acción. Así que avisé al resto de la expedición y nos encaminamos a una pequeña península arenosa que hay al lado norte del islote. Al poco de empezar a caminar, iluminados por linternas de luz roja para no perturbar a las tortugas (que prefieren darse la vuelta si consideran que algo puede suponer un peligro para su puesta), ya distinguimos la silueta oscura de una que ascendía por la playa. Vimos también a dos más excavando en la arena para hacer el nido. Y vimos a una cuarta que ya tenía hecho el agujero, en el que empezó a depositar los huevos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue increíble contemplar en vivo y en directo uno de esos instantes de la naturaleza que normalmente sólo ves a través los documentales de la tele. Increíble, emocionante, maravilloso. Mientras la tortuga estaba realizando el sobreesfuerzo de poner tantos huevos, comprobamos que es verdad lo de que las tortugas lloran. Imagino que no sólo por el esfuerzo de la puesta, sino porque es la forma con que la naturaleza les permite quitarse de los ojos la arena que ellas mismas impulsan con sus patas traseras y que, por otro lado, cubre también buena parte de su caparazón. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasaron muchos minutos hasta que la tortuga elegida para nuestra observación nocturna terminó la puesta y muchos más antes de que concluyera el trabajo de tapar el nido y regresar al mar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después nos fuimos a dormir, cada uno a su tienda, donde hacía un calor espantoso. De hecho, apenas pude dormir, también por la impresión de que me estaban picando bichos. Impresión cierta, pues al día siguiente tenía todo el cuerpo lleno de picaduras, sobre todo en las piernas y pies.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras tan mala noche, cuando comprobé que empezaba a clarear me levanté y me fui a dar un paseo por la playa. Y entonces me quedé alucinado: más de cien tortugas estaban intentando regresar al mar después de la puesta. El esfuerzo resultaba excesivo y muchas parecían rendidas, inmóviles, casi a punto de morir. Pero eso era tan sólo una impresión falsa. La realidad es que estaban esperando la llegada de la marea alta. Mientras tanto, nosotros aprovechamos para disfrutar de ese espectáculo bellísimo y no menos mágico que el nacimiento de sus crías. Cuando al fin subió la marea y las olas conectaron las lagunas en que muchas de ellas estaban varadas con el mar, vimos como se adentraban en sus profundidades, sacando sus cabezas de vez en cuando para respirar y orientarse.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es entonces cuando César, uno de los guardianes del islote, nos ha contado que esta misma operación la suelen repetir 15 días más tarde. Y así nos los ha confirmado Luis, más tarde, al consultar los datos que tiene en el ordenador del hotel. De hecho, la tortuga verde puede realizar hasta cinco puestas al año. Desde luego, viendo sólo una de esas puestas, el esfuerzo de cinco nos parece imposible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras vivía esta experiencia he pensado en muchos de vosotros. Os he imaginado mientras nos emocionábamos al contemplar semejante espectáculo, convencido de que para vosotros también habría sido una de las experiencias más bonitas de vuestra vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De vuelta al campamento ya estaba todo prácticamente desmontado, así que he desayunado rápido (café con leche y un bizcocho riquísimo, que había hecho Ignacio, nuestro guapísimo cocinero) y he recogido mis cosas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para el regreso en barca al hotel, Laurent se ha empeñado en pilotar. Y lo hemos sufrido, porque el mar estaba bastante picado y él, que como buen francés que es, debe tener admiración por Alain Prost, ha acelerado sin contemplaciones la barca. De pronto, cuando íbamos a toda velocidad, hemos visto un grupo de aves sobre el mar, evidencia de que algún gran animal marino había dejado su rastro de despojos de pescado. Y, efectivamente, así era. Un grupo de delfines mulares (o delfines de acuario, esos que hay en los zoos de casi todo el mundo) se alejaba del lugar. Hemos ido a su encuentro y ellos nos han acompañado durante un buen rato, jugando con nosotros, mirándonos con tanto interés y alegría como nosotros los mirábamos a ellos. Para eso, se ponían en paralelo a la proa del barco, en posición lateral. Luego se cruzaban entre ellos, para finalmente saltar justo enfrente de la barca, salpicándonos. Con este juego hemos estado casi 15 minutos, contentos y sorprendidos de la belleza, agilidad e inteligencia de estos animales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después hemos continuado camino del hotel, adonde hemos llegado hace tan sólo unos minutos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He entrado en mi querida habitación, me he duchado y me he puesto a escribirte en el comedor al aire libre del hotel, donde tengo que reconocer que me estoy quedando dormido. Así que voy a dejarlo por hoy. Mañana os contaré más experiencias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Os quiero mucho. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-5346655740063968187?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/11/isla-de-orango-guinea-bissau-2109.html</link><author>noreply@blogger.com (David Santiago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-316022363123828029</guid><pubDate>Sat, 19 Sep 2009 11:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-10T14:09:03.238+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Viajes</category><title>Isla de Orango, Guinea-Bissau 19/09</title><description>&lt;div&gt;Empiezo a sentir la fatiga del viaje. Y eso que duermo bastante bien en el cuarto de invitados de Laurent, que la noche pasada me dejó solo pues se ha ido a preparar la zona de la playa de Poilao en la que acamparemos mañana. Así que ya veis, en plena África y con toda una casa para mí solito, que ya querrían cualquiera de las familias que viven aquí...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy comenzamos a las 8 de la mañana. Tras el desayuno, nos hemos subido a nuestra barca para llegar a la tabanca más antigua de estas islas, Ambuduco. Para ello, hemos tenido que atravesar otro de los espectaculares manglares, que son la principal riqueza del parque de Orango por la biodiversidad que albergan entre su troncos y raíces flotantes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez desembarcados, hemos caminado como un par de kilómetros a través de sabanas y bosque tropical seco, hasta llegar a Ambuduco, considerado sagrado por todas las tribus bijagós. Hace unos años se tuvo que trasladar unos metros más arriba, a causa de las frecuentes inundaciones. Pero, al tratarse de un lugar de especial veneración para la población local, lo que han hecho los habitantes es trasladarse, pero dejar las cabañas de adobe y techos de palma al cuidado de un hombre grande. No recuerdo si os conté que estos hombres grandes son los auténticos dirigentes de las tabancas, personas por las que, de forma indefectible, pasan las principales decisiones que afectan a la vida comunitaria. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aparte de lo especial que sea Ambuduco para los bijagós, lo cierto es que todas las tabancas están construidas en lugares que se consideran sagrados por un motivo u otro. La mayor parte de las veces, por la existencia de ceibas (poilaos, como los llaman aquí), esos árboles enormes, con troncos en los que se abren cavidades y que nos llaman la atención cuando visitamos el Parque Genovés o el Botánico de Cádiz.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En Ambuduco hemos tenido la oportunidad de ver, al fin, a hombres trabajando. En concreto, en una pequeña cabaña de forma circular, abierta, algunos hombres del poblado habían instalado una forja bastante rústica, en la que funden el metal con que  fabrican sus rústicas herramientas (machetes, azadas y , en general aperos agrícolas).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después hemos dado una vuelta por el resto de la tabanca, por supuesto levantando una gran expectación entre sus habitantes, no del todo acostumbrados a la presencia de "brancos peleles" (hombres blancos) entre sus calles. Patricia, la chica de nuestra expedición, ha enseñado a los niños a formar un corro y luego una cadeneta de manos y cuerpos. Ellos se lo han pasado genial. Y el resto del equipo, viéndolos, también.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Más tarde hemos pasado un buen rato entre las ceibas, árboles bellísimos, pero también algo inquietantes; sobre todo cuando se sabe que suelen ser morada de algunas de las especies de serpientes más peligrosas del archipiélago: fundamentalmente la mamba verde, pero también otras especies como víboras y distintos tipos de cobras, como la escupidora. Hemos tenido la suerte de ver una de estas últimas reptando por la base de una de las ceibas. Era bellísima, pero también reconozco que su presencia resultaba bastante escalofriante. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por eso, cuando David me ha pedido que me metiera en uno de los huecos de una ceiba, la verdad es que me he resistido bastante. Al final, la foto ha quedado muy bonita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la visita a Ambuduco hemos regresado al hotel, para darnos una ducha antes de comer, pues entre todo el lodo que nos toca pisotear y el sudor permanente, por el impresionante calor húmedo que hace aquí, nos pasamos todo el día pringados. La comida, como suele ser habitual, se ha hecho esperar un buen rato. Esto, lo de la tardanza en el comer, los primeros días nos tenía un poco desesperados, pero ya vamos entrando en el juego y, si te digo la verdad, me voy sentando a la mesa cada vez con menos apetito. Y eso que gasto energético sí que hacemos (y mucho).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la comida, hoy ha habido siesta. Y después hemos ido de nuevo a Eticoga, donde teníamos concertada una entrevista con Augusto, el enfermero que, pese a estar contratado por el Gobierno, lo cierto es que recibe su salario gracias a la aportación de la familia de un voluntario que estuvo por la zona. Y menos mal que es así, pues Augusto es el último "superviviente" de un grupo de enfermeros que el Gobierno de Guinea-Bissau repartió por estas islas, en un encomiable esfuerzo de prevención sanitaria y tratamiento de dolencias básicas, que muy pronto se quedó sin presupuesto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Durante la entrevista con él me ha mostrado el consultorio. Me ha dejado impactado la serenidad y también la humanidad y entrega de un muchacho tan joven como él (no creo que llegue a los 25 años). Alguien que ha abandonado su mundo en Bissau para venirse a este recóndito rincón donde, como te puedes imaginar, un sanitario lo es durante las 24 horas del día. Y una de las cosas que me más me ha emocionado es que él es el partero de la zona: en el centro hay una mesa paritoria donde, según él mismo, ha salvado de una muerte segura a muchas mujeres y bebés.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras grabar unas imágenes en el consultorio, Luis e Iris nos han presentado a Antonio, el director del Parque Nacional de Orango. Todo un personaje, castrista de pro, locuaz, divertido y también muy humano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobre lo del castrismo de Antonio, todo tiene explicación. Parece ser que durante buena parte de los años 80, el régimen de Cuba se llevó a centenares de niños de las repúblicas comunistas de África para darles formación en ese país americano. Fruto de aquella política es una generación entera con una preparación realmente privilegiada. Ellos son ahora los que ocupan la mayor parte de los puestos de responsabilidad en esos países, y quienes se están encargando de educar al resto de la población. Aunque también es cierto que muchos de los que vivieron la experiencia renieguen del adoctrinamiento de un régimen que, igual que les formó, les privó de una parcela importante de su libertad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hemos aprovechado la presencia de Antonio para hacerle una entrevista para la tele, al tiempo que nos ha llevado a la pequeña laguna que hay junto a la tabanca y donde, según nos contó, es habitual ver a Pimbal, un hipopótamo macho y solitario, que va de un lado a otro de la isla buscando "su lugar en el mundo". En esa misma laguna parece ser que también hay cocodrilos. Pero, por desgracia, nosotros no hemos visto ni a uno ni a los otros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Junto a esta pequeña laguna es donde se encuentra el almacén o mercado donde las mujeres de la tabanca intercambian su mercancía, apoyadas por microcréditos que, aquí, como en el resto de África y del mundo en desarrollo, tanto bien han hecho para la subsistencia de muchísimas familias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la visita a la tabanca, nos hemos vuelto al hotel, siguiendo el camino del "puerto" de Eticoga y llegando a la playa, donde hemos disfrutado de un bellísimo atardecer, con los rayos del sol abriéndose paso entre nubes que adoptaban tonalidades rojizas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya en el hotel, mientras me tomo una cervecita (ya viene siendo habitual esta rutina), algo apartado del resto del grupo, os estoy escribiendo estas palabras.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En un ratito nos llamarán a cenar, aunque con la calma que tiene el personal me temo que aún nos tocará esperar un buen rato. No me importa. Pese a que este viaje es bastante duro, la verdad es que me siento feliz de estar en un lugar así, disfrutando de una experiencia tan intensa. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A pesar de todo, cuento los días hasta el momento de veros a todos. Os quiero mucho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-316022363123828029?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/11/isla-de-orango-guinea-bissau-1909.html</link><author>noreply@blogger.com (David Santiago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-1683188847917434441</guid><pubDate>Fri, 18 Sep 2009 11:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-10T14:09:03.240+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Viajes</category><title>Isla de Orango, Guinea-Bissau 18/09</title><description>&lt;div&gt;Hola a todos. Pienso mucho en vosotros, sobre todo durante los momento de contacto con la naturaleza. Son las 3 y media de la tarde y acabamos de regresar de una jornada intensísima.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero mi relato se quedó ayer por la noche, cuando me fui a cenar. Eran como las ocho de la tarde y cuando llegué a la zona de comedor estaba ya todo el mundo tomándose una cerveza o un refresco. Cuando digo todo el mundo hablo del resto del equipo, pero también el grupo de oftalmólogos de que os hablé ayer, que se hospedan en el hotel y a los que CBD Hábitat está prestando sus infraestructuras para que puedan desarrollar su labor en los días que permanezcan por el archipiélago.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después un buen rato de charla, en donde, por cierto, alguien pasó un plato de lomo (que habían traído los oftalmólogos de España, claro), nos fuimos todos a cenar a la gran mesa del hotel. Allí nos sirvieron combé, marisco de concha similar a los berberechos, acompañado de una salsa deliciosa a base de mantequilla, pimienta y otras especias. El segundo plato fue guiso de cerdo (al que habíamos oído matar durante la comida; pobrecito), acompañado de cus-cús y arroz. Y de postre, macedonia de frutas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me habría encantado bajar a la playa después de la cena para contemplar las estrellas, pero la verdad es que lo desaconsejan bastante los responsables del hotel, por los posibles peligros que acechan en la noche (sobre todo, serpientes venenosas). Así que no me quedó más remedio que irme a dormir a mi habitación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta mañana habíamos quedado en desayunar a las 7:15 para salir del hotel como a las 8. Menos mal que los ruidos del bosque (cientos de reclamos de aves) y la luz del amanecer me han despertado, puesto que el avisador del móvil no me ha funcionado... Tras una gélida ducha, me he vestido y he llegado a tiempo para el desayuno, a base de café o té, leche, un bizcocho riquísimo y pan con mantequilla y mermelada. De alguna forma me ha recordado a los desayunos de los campamentos de la parroquia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después nos hemos subido a la misma barca con la que llegamos ayer desde el continente, para dirigirnos a otra zona de la isla de Orango. Allí hemos entrado por lo que la gente de aquí llama un río, pero que realmente es uno de los canales de agua marina que se abren paso hacia el interior de estas pequeñas islas arenosas. Estos "ríos" están flanqueados por espesos bosques de manglares, en los que habita una variadísima fauna. Nosotros hemos visto, fundamentalmente, buitres de las palmeras, pero también un par de monos, bastante de refilón pues son animales esquivos, y muchas aves, como pelícanos y córvidos, además de otras especies que no puedo reconocer. Llegado cierto momento del recorrido, hemos tenido que bajar de la barca y caminar unos metros con el agua por las rodillas. Para ello nos hemos descalzado y la verdad es que impresiona bastante, por más que te tranquilicen Luis e Iris, los biólogos, caminar sobre un fondo de lodo en el que imaginas puede haber todo tipo de animales deseosos de chuparte unas gotas de sangre. Per fortuna, nuestros miedos se han demostrado infundados y hemos llegado sin contratiempo ninguno a tierra firme. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A partir de ese momento, hemos caminado unos cientos de metros hasta que hemos llegado a una pequeña tabanca, precedida por dos enormes baobabs y alguna ceiba. A diferencia de la que visitamos ayer, en esta tabanca apenas había gente pues, según nos han contado los biólogos, la mayoría de las mujeres y hombres estarían trabajando en el campo. Esto nos ha dado la oportunidad de observar sin interrupciones algunos de sus utensilios domésticos, como los recipientes de madera cóncavos donde separan los granos de arroz de la cascarilla o algunos caparazones de tortuga, que utilizan para los usos más diversos. También, unas cintas confeccionadas mediante hojas de palma con las que los hombres se ayudan para subir a las palmeras y recolectar sus frutos. Esos frutos, de color rojizo, son la base del aceite de palma tan importante para la alimentación e intercambios comerciales de estas gentes. Quien nos ha demostrado cómo realizan esa ascensión ha sido João, el único guarda del parque, especializado en el seguimiento y protección de los hipopótamos y que, además, nos ha acompañado durante toda nuestra excursión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Avanzando por la sabana hemos tenido la oportunidad de ver bellísimas lagunas, no sin antes remojarnos los pies de lo lindo en todo tipo de lodazales y regatos. De esta manera, hemos recorrido parte de la isla durante, más o menos, una hora hasta que al fin, cuando ya escuchábamos el rumor del mar, hemos llegado a la mayor de todas las lagunas. La presencia de los hipopótamos era evidente, sobre todo por la visión de numerosas huellas y excrementos. Pero también por una de esas sensaciones mágicas, intuiciones que te desvelan que algo importante va a pasar. Cuando andábamos buscando dónde estarían, de pronto el sonido inconfundible de sus hocicos vaciándose de agua al salir a la superficie de la laguna, nos ha dejado el corazón sobrecogido, y al tiempo expectante. Los hipopótamos estaban detrás de una zona de vegetación que nos impedía verlos. Así que hemos tenido que bordear la superficie de agua, hasta situarnos en el punto opuesto. Y allí los hemos contemplado durante un buen rato, disfrutando de un espectáculo realmente único. A pesar de todo, David estaba bastante decepcionado, pues él esperaba fotografiarlos de cuerpo entero. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de esta experiencia, ¿qué más podíamos hacer? Nuestros anfitriones lo tenían claro: un picnic en la playa, donde nos esperaba nuestra barca, y un buen baño en el mar. Todo delicioso, excepto por el hecho de que los chicos de la expedición no llevábamos bañador. Así que no nos ha quedado más remedio que hacerlo en calzoncillos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero antes, nuestros chicos de la barca, empleados del proyecto CBD, nos tenían reservada una sorpresa: una serpiente muerta que, parece ser, les había caído encima cuando buscaban la protección de un grupo de árboles al borde de la playa. Ellos decían que era muy peligrosa, aunque luego Luis nos ha comentado que se trata de un tipo de culebra completamente inofensiva.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Os escribo ahora por la noche, pues esta tarde también hemos hecho cosas interesantes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras una pequeña siesta y un café, David y yo nos hemos ido de nuevo a la tabanca de Eticoga para hacer algunas fotos de la gente. Por ejemplo una simpatiquísima mujer manejando una máquina de coser de las de pedales, como las que tenían nuestras madres y abuelas, y que se encarga de coser las faldas y vestidos de la mayor parte de las mujeres del poblado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De vuelta nos hemos encontrado con el resto de la expedición, que venían a buscarnos y, en las inmediaciones del hotel, también con los biólogos, con los que hemos pasado el resto de la tarde, en animada conversación, hasta el momento de la cena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora estoy escribiendo en la cama de mi habitación, en donde espero dormir hasta mañana sin contratiempos. Realmente estoy muy cansado, aunque también muy feliz de haber disfrutado de las experiencias del día y de estar en este lugar tan increíble.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Os echo mucho de menos. A todos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-1683188847917434441?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/11/isla-de-orango-guinea-bissau_3875.html</link><author>noreply@blogger.com (David Santiago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-1078995369302962525</guid><pubDate>Thu, 17 Sep 2009 10:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-10T14:09:03.243+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Viajes</category><title>Isla de Orango, Guinea-Bissau 17/09</title><description>&lt;div&gt;A mi querida familia y amigos:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dado que no podremos hablar ni comunicarnos, al menos hasta que regrese al continente (y eso será el último día de mi estancia en Guinea-Bissau), he decidido escribiros todos los días y contaros mis experiencias. Es una buena forma de teneros presentes y también de que estéis al tanto de mis sentimientos, de mis impresiones y sensaciones, aunque sea con dos semanas de retraso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El vuelo que nos trajo desde Lisboa hasta aquí fue realmente tranquilo y salimos en hora (a las diez de la noche, hora local). Eso sí, de dormir bastante poco, pues los nervios y la incomodidad del asiento, el calor y el hecho de que apagaron la luz casi dos horas después de despegar me lo impidieron. Pero alguna cabezadita eché. A la 1 y media (hora de Guinea Bissau) aterrizamos y fuimos inmediatamente a la terminal para pasar los trámites de inmigración. Después vino la larga espera para la salida de las maletas (casi una hora) que, milagrosamente, llegaron y lo hicieron íntegras. En la espera, se nos presentó Manuel, nuestro chófer, que trabaja para el Orango Hotel. Gracias a él pudimos salir sin más contratiempos del último obstáculo de entrada, la aduana, donde no nos revisaron y pudimos pasar por el pasillo destinado a las tripulaciones y personal diplomático (nada excepcional, pues según nos contó Manuel, de lo que se trata es de dar todas las facilidades posibles al turista). Manuel fue a buscar nuestro pick up, y en la espera nos asaltaron varios "taxistas" y maleteros ofreciéndonos sus servicios. No te puedes hacer a la idea del caos que había ahí... Algunos simplemente pedían dinero o un regalo. Y al más pesado de ellos, al fin pude quitármelo de encima regalándole un bolígrafo. Como ves, con bien poco se contenta la gente por estas latitudes...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos pusimos en marcha al fin. Le pregunté a Manuel cuál era la distancia que había hasta el hotel en donde dormiríamos esa noche y me dijo que unos 60 kilómetros, de los cuales unos 40 eran por pista asfaltada y el resto por un camino de tierra. En total, una  hora y media hora de viaje.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No se equivocaba. Como es lógico, a esa hora la ruta estaba desierta, excepto en algún poblado donde, sorprendentemente, vimos a algunos muchachos paseando al borde del asfalto y varias mangostas, que se cruzaron rápidamente en nuestro camino. A la hora de viaje, más o menos, la carretera de asfalto desapareció bajo las ruedas del pick-up y ahí comenzó la auténtica aventura, a través de un camino de tierra roja, con socavones y alguna que otra zona desdibujada por efecto de las lluvias torrenciales que caen por aquí en esta época del año (temporada húmeda).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llegamos al hotel, en la aldea de Biombo, cerca de las 4 de la mañana. Cada uno teníamos asignada una cabañita, sencilla, casi monacal, pero bastante cómoda y, lo que es de vital importancia en el África Negra, con mosquiteras en las ventanas y sobre las camas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estábamos agotados, así que nos fuimos a cada habitación. Yo me desnudé y me metí en la cama, donde aún permanecí unos minutos escuchando los sonidos de la noche. Una sensación realmente espectacular, en la que destcaban los aullidos de algunos monos y los reclamos de aves desconocidas para nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A las 8 de la mañana ya estaba de nuevo en pie, pues habíamos quedado en desayunar a las 9. Me fui a la ducha comunal (por supuesto de agua fría), que resultó ser lo más parecido a los servicios de nuestros campings. Después, a arreglar la mochila para el viaje que nos esperaba. En cuanto al desayuno, muy sorprendente; al aire libre, con café, leche en polvo, zumo de naranja (más una solución a base de polvos con esencia de naranja y muy azucarados), queso, jamón, macedonia de frutas y un bizcocho riquísimo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Inmediatamente nos fuimos para la barca de aluminio que nos conduciría a Orango, guiados por Armando, un muchacho muy simpático y atento, además de buen patrón y perfecto conocedor de estas aguas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nuestro destino, la isla de Orango Grande, se encontraba a unas dos horas, en una ruta que, al principio, resultó muy placentera y al final algo movida, pues unas nubes de tormenta empezaron a levantar olas, que al contacto con la barca hacía que ésta botara, dejándonos el culo bastante maltrecho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde Biombo el trayecto discurre en buena parte entre manglares. Más tarde, los manglares van dejando paso al mar abierto, aunque en todo momento flanqueados por islotes y pequeñas islas completamente cubiertas de vegetación. Todos ellos, hasta un total de 88, forman parte del archipiélago de las Bijagós, de las que sólo están habitadas diez de las islas mayores. La belleza y riqueza de este archipiélago ha supuesto la declaración de dos de sus zonas como Parque Nacional: Orango y João Vieira-Poilao. También la presentación de su candidatura a integrar la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, y a que su zona marítima esté declarada Reserva de la Biosfera por ese mismo organismo internacional.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La lluvia que empezó a caer a final de recorrido y los consabidos botes de la barca sobre la superficie rizada del mar nos recomendaron agazaparnos en nuestros asientos, hasta que sentimos cómo el motor bajaba de  revoluciones. Estábamos llegando. Al levantar la vista, la primera impresión que tuve del lugar donde se encuentra el Orango Parque Hotel fue de auténtica sorpresa. Realmente no me esperaba una playa tan bonita, de arena blanca, flanqueada por una vegetación espesa, de un verde intensísimo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos ayudó a bajar de la barca el personal del hotel e Iris, una de las biólogas que forman parte del proyecto que la organización CDB Hábitat está desarrollando en el archipiélago. Ella nos introdujo en el hotel y nos comentó el reparto de habitaciones: dos para los cuatro periodistas que formamos el grupo. Cuando le comentamos "mi problema" con los ronquidos, lo resolvieron enseguida. Yo, al cuarto de invitados de la casa donde vive el director del hotel, Laurent, un francés interesantísimo del que me imagino os hablaré en próximos días.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En ese momento conocimos también a Luis, el biólogo expatriado de la Fundación CBD Hábitat y responsable último del desarrollo del proyecto. Luis es, además, el marido de Iris y con ellos dos tuvimos (tras descansar un poco en las habitaciones) una reunión informativa sobre el programa que desarrollaremos estos días en el archipiélago. Más o menos a las 2 estábamos comiendo. Otra sorpresa más: ensalada de pepino con orégano y aceite de oliva y pollo, preparado al estilo francés, con nata, y que estaba buenísimo. Y de postre, un buen mango. Realmente no me esperaba una comida tan occidentalizada y, sobre todo, tan diversa, pues en mis experiencias anteriores en el África Negra la verdad es que he comido bastante mal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después del café nos pusimos en marcha, recorriendo la playa hasta llegar a la tabanca (poblado) de Eticoga. Un buen puñado de cabañas de adobe y techados con fibras vegetales (algunas también con planchas de chapa) donde, aparte de vivir la mayor parte de la población de la isla de Orango, también tiene su sede la oficina del parque. Por cierto, que en las dependencias de ese organismo estos días está trabajando otra ONG española, Anawim, que recorre el país durante unos días de cada año (desde hace seis), tratando a las mujeres y hombres con problemas de visión, incluso operándolos de cataratas. Una bonita labor con alguna anécdota, como la que me contaron, de una mujer que se operó los dos ojos y que, gracias a eso, al fin pudo conocer cómo era el rostro de su propia hija, de 15 años de edad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;David, nuestro fotógrafo entró el quirófano, por supuesto con bata, gorro y patucos y estuvo fotografiando una operación. Pero yo, sinceramente, no tenía cuerpo para ver eso y aproveché para hablar con alguno de los médicos de esta ONG con sede en Elche y Valladolid.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después conocimos a Augusto, hombre grande de Orango y firme candidato a convertirse en rey de las Bijagós, trono vacante tras la reciente muerte del anterior monarca. Uno nunca se espera encontrar un rey vestido con ropa de segunda mano de Coronel Tapioca, pero empiezo a ver que aquí nada es lo que parece y todo tiene una segunda lectura. Y son precisamente esas cosas las que realmente hacen grande este continente. A Augusto, hombre principal de la tabanca, le calculo unos 80 años, desde luego muy trabajados... Con la ayuda de la traducción de Junior, un joven que anteriormente trabajó como maestro y que actúa como enlace entre CDB Hábitat y la población local, Augusto nos mostró la tumba de la Kinka Pampa, única reina que ha habido en las Bijagós y mujer importantísima en la historia del país, pues su habilidad para tratar con los portugueses, a principios del siglo XX, evitó la guerra. Su mausoleo no es sino una más de las cabañas de adobe del poblado, eso sí decorada con un puerta tallada con escenas de su vida. Augusto nos contó la historia de esta extraordinaria mujer en la propia tumba, que por cierto, no mostraba más artificio que un pequeño cartel donde pone su nombre, junto al del resto de miembros de su familia. Realmente parecía una cabaña más del poblado. Y la explicación la tuvimos luego: parece ser que los bijagós entierran a sus familiares en el suelo de su propia cabaña, de tal manera que varias generaciones pueden "convivir" en ellas sin más separación entre los muertos y los vivos que medio metro de tierra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Antes, durante y después de la visita estuvimos acompañados en todo momento por un coro de niños, simpatiquísimos y, de momento, bastante vírgenes, probablemente porque hayan visto a pocos de esos hombres blancos que aparecen por los poblados dando caramelos y pequeños regalos a cambio de sus sonrisas, sin ser conscientes de que con eso generan necesidades que aquí no tienen ningún sentido; a estos niños se los ve felices, sin necesidad de artificios. Y esperemos que siga así mucho tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De regreso al hotel, siguiendo la línea de la playa, tuvimos la oportunidad de contemplar  un atardecer precioso, al tiempo que observamos en  vuelo a varias aves autóctonas (cuervos de pecho blanco, águilas, buitres de las palmeras, chotacabras...). Y sobre la arena, varios cangrejos fantasma, que tiene ese nombre porque su caparazón es completamente blanco, casi transparente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya en el hotel, una refrescante ducha en el baño de Laurent y a comenzar con este diario para vosotros. En un rato me iré a cenar (son casi las 9 de la noche) y espero que muy pronto nos vayamos a la cama, pues realmente estoy agotado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mañana, día importante pues vamos a ver a los hipopótamos marinos. Seguiré contando nuestras aventuras. Os quiero mucho a todos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-1078995369302962525?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/11/isla-de-orango-guinea-bissau_10.html</link><author>noreply@blogger.com (David Santiago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-1216554700885943702</guid><pubDate>Wed, 19 Aug 2009 10:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-19T12:48:34.699+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Viena</title><description>&lt;a href="http://www.manbos.com/vergal.asp?galeria=218"&gt;&lt;img style="BORDER-BOTTOM-STYLE: outset; BORDER-BOTTOM-COLOR: #ffffff; BORDER-RIGHT-STYLE: outset; BORDER-TOP-COLOR: #ffffff; BORDER-TOP-STYLE: outset; FLOAT: left; BORDER-RIGHT-COLOR: #ffffff; MARGIN-LEFT: 0px; BORDER-LEFT-STYLE: outset; BORDER-LEFT-COLOR: #ffffff; MARGIN-RIGHT: 10px" alt="" src="http://www.manbos.com/images/portadagal/pgal_218.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La ciudad de Viena, atravesada por el río Danubio, es una de las más antiguas capitales de Europa, atesorando un importante patrimonio artístico y monumental. Hoy es la capital de Austria, pero también fue en su día capital de Hungría y capital del Sacro Imperio Romano Germánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al estar situada en el centro de Europa, a lo largo de la Historia, desde la época de los romanos, siempre ha sido una hermosa novia deseada por muchos pretendientes. Sus calles han visto muchos ilustres personajes, de la talla de Carlomagno, Ricardo Corazón de León, Solimán el Magnífico, Carlos V, Napoleón Bonaparte, y, por supuesto, toda la realeza del Imperio Austrohúngaro. Con el Habsburgo Francisco José I, Viena llegó a tener más de dos millones de habitantes en 1916 convirtiéndose en la tercera ciudad más grande de Europa, detrás de París y Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente Viena es una de las ciudades con mayor calidad de vida del mundo, un destino turístico de primer orden sobre todo para los amantes de la música clásica que pueden reencontrarse con Mozart, el genio musical más conocido de todos los tiempos, que vivió y murió en Viena a la edad de 35 años. Una experiencia sin igual para los oídos es asistir a un concierto de la banda Hofmusikkappelle o Niños Cantores de Viena, en la Opera del Estado de Viena o durante el Festival de Salzburgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros destinos turísticos imprescindibles en Viena son el Palacio de Schönbrunn, antigua residencia de verano imperial; el Museo Sisi, dedicado a la legendaria emperatriz Elisabeth de Wittelsbach, casada con el emperador de Austria y asesinada en Ginebra, el 10 de septiembre de 1898 por el anarquista Luigi Lucheni; el Palacio Imperial de Hofburg, residencia oficial de los Habsburgo durante más de siete siglos; la Noria Gigante, símbolo de Viena inmortalizada en la obra maestra el Tercer Hombre, película dirigida por Carol Reed e interpretada por el inolvidable Orson Welles; la Catedral de San Esteban, Stephansdom, situada en el mismo centro de la ciudad con su impresionante Steff, la torre sur de 137 metros de altitud?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tradicionales cafés vieneses, muchos de ellos sirviendo repostería y dulces desde hace más de doscientos años, lucen escaparates que solo con mirar, hacen relamerse a los más golosos. Como el famoso Demel, en la calle peatonal Kohlmarkt, pastelería que abastecía a la corte de Habsburgo y hacía las delicias de la emperatriz Sisi con sus violetas abrillantadas. Sin olvidarse del Sacher, situado en el hotel del mismo nombre, una clásica institución vienesa que gracias a una receta secreta de 1832 conquistó el mundo con su insuperable tarta Sacher.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde Viena se tiene al alcance varias interesantes excursiones como la visita a Salzburgo, o la más bucólica a los Bosques de Viena, donde podremos admirar bellos paisajes compuestos de ríos, montañas y lagos, y visitar el convento de Mayerling, lugar histórico donde se suicidó el heredero de la corona de los Habsburgo, Rodolfo I y su amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La excursión por el río Danubio hacia Melk, nos permitirá contemplar hermosos castillos a la orilla del río, para terminar visitando la Abadía de Melk, lugar donde residió Napoleón y Umberto Eco se inspiró para escribir su best seller ?El nombre de la rosa?, tal vez debido a que su biblioteca es una de las más suntuosas de Austria, conteniendo 85.000 volúmenes y 1200 manuscritos de los siglos IX al XV. Su iglesia, inspirada en la iglesia de Gesú de Roma, es la obra cumbre del barroco austriaco con multitud de adornos dorados que semejan los palcos de un fantástico teatro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-1216554700885943702?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2009/08/viena.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-4986915066608303670</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 20:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-12T23:52:10.267+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Camboya</title><description>&lt;a href="http://www.manbos.com/vergal.asp?galeria=196"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.manbos.net/photos/cambodia/thumbs/cambodia_mb_006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Mil años atrás, Angkor era la capital del reino de Camboya. Un gran reino que llegó a extenderse Por Laos, Tailandia y Vietnam durante seiscientos años. Sus reyes, que practicaban religiones venidas de la India, relacionados con el hinduismo y el budismo, erigieron monumentales templos de piedra para honrar a sus dioses. Hacia 1432, Angkor fue saqueada por el ejército de Siam y el rey y su corte abandonaron la ciudad devastada. Entonces fue cuando el bosque, armado con su exuberante vegetación, conquistó las ruinas de aquella gran capital y se hizo dueño y señor para siempre.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hoy día, todo este complejo entramado de grandes templos, (Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO en 1992) ha sido recuperado de la selva, encontrándose a pocos kilómetros de la ciudad de Siem Riep, convertida en el principal destino turístico de todo viajero que visita Camboya.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El área arqueológica más importante, comprende la antigua ciudad de Angkor Thom (Gran Ciudad), en la que se encuentra el templo de Bayón con miles de enormes estatuas de piedra de caras sonrientes, la Terraza de los Elefantes, que debe su nombre a los llamativos relieves que contiene de estos animales, Angkor Wat (La Ciudad del Templo), uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo y seguramente el mayor complejo religioso jamás construido, así como muchos otros templos menores aunque no menos interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de destacar el templo de Ta Prohm, más conocido como el Templo de las Raíces (escenario de la película Tomb Raider), uno de aquellos maravillosos monumentos dedicados a Shiva, en el que se funden piedras, esculturas de dioses y selva, sobre el que parecen derramarse las hermosas y gigantescas ceibas, cuyas raíces recuerdan a la cera derretida de unas velas apagadas hace ya mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta joya de la naturaleza salvaje y eterna enfrentada a la efímera construcción humana, representa el escenario ideal que todo fotógrafo de viajes persigue y desea encontrar algún día.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta &lt;a href="http://www.manbos.com/vergal.asp?galeria=196"&gt;fotogalería&lt;/a&gt; está realizada gracias a contribuciones de Manbos, Roberto Iván Cano, Kris Ubach y Samuel Sánchez.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-4986915066608303670?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/12/camboya.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-5417668467667412540</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 20:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-12T21:47:30.285+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Vietnam</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/vergal.asp?galeria=193"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.com/images/bd07/thumbs/vietnam_manbos_038.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Halong Bay"&gt;&lt;/a&gt;Vietnam, un destino que parece estar de moda últimamente, es un país pobre, de régimen comunista, pero que actualmente goza de un rápido crecimiento económico que lo convierte en el primero del Sudeste Asiático. Vietnam no tiene grandes monumentos de los que presumir, sin embargo, su mayor riqueza a los ojos del turista, radica en sus impresionantes paisajes cuyos mayores exponentes son la Bahía de Halong , la región montañosa de Sapa y el prodigioso Delta del Mekong.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro viaje comienza en Hanoi, la capital del país, procedentes de Madrid, con escala en Bangkok, en un agradable vuelo con la Thai Airlines, pero que se hace algo pesado por la larga duración del mismo. Hanoi tiene unos tres millones de habitantes, la mitad de la población circula por las estrechas calles del barrio antiguo conduciendo ruidosas motocicletas y la otra mitad viaja de paquete en ellas en número de tres o incluso de cuatro personas procurando mantener un precario equilibrio en medio del enorme caos circulatorio. La contaminación es tal que todo el mundo va provisto de una mascarilla protectora confeccionada con todo tipo de materiales diversos y colores llamativos, como si se tratara de un adorno más de su vestimenta en lugar de una necesidad higiénica. La experiencia de integrarse en este caos durante un par de horas a bordo de una bicicleta-taxi ha sido una de las más impactantes que hemos recibido durante todo el viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vietnamitas, y especialmente los hanoienses, son muy aficionados a degustar manjares que dicen ser exquisitos, pero que a nosotros nos causan cierta repulsa, como comer carne de cobra, de rata y, sobre todo, carne de perro (thit cho), algo que suele ser habitual en muchos países asiáticos. El que quiera aventurarse a probar estos platos típicos tendrá que buscar restaurantes locales especializados, pues en los locales turísticos tienen mucho cuidado de no ofrecerlos en su carta a los occidentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Hanoi visitamos el lago Hoan Kiem (La Espada Restituida), donde se encuentra el templo Ngoc Son dedicado a Van Xuong (guardián de la Literatura), Quan Vu (señor de las Artes Marciales), Lac To (protector de la Medicina), Tran Hung Dao (héroe del siglo XIII) y a la Tortuga Sagrada (que se deja ver en el lago muy de tarde en tarde presagiando algún acontecimiento importante), el tradicional y milenario espectáculo de las Marionetas en el Agua, el Mausoleo de Ho Chi Minh y la pagoda Chua Mot Cot (Pagoda del Pilar Único) - con forma de flor de loto-, en Ngoc Ha, construida en el año 1049.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo nuestra planeada ruta llegamos a la provincia de Quang Ninh, donde se encuentra Vinh Ha Long, la bahía de Halong (dragón que cae), declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994, probablemente el paisaje más fascinante de Vietnam, y, ciertamente, una de las maravillas del mundo. De esta bellísima y extensa bahía surgen más de 1600 islotes de roca caliza (archipiélago de Van Don) que sobresalen del mar como extrañas montañas cubiertas de cuantiosa vegetación de verde colorido, ocultas calas solitarias y extraordinarias grutas que conforman una especie de mundo encantado ajeno al paso del tiempo. Surcamos la bahía en un hermoso junco e hicimos noche al socaire de algunos islotes, disfrutando de una cena típica de mariscos de la zona bajo la luz de las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente volamos desde Hanoi a Danang, en el centro del país, para visitar el Museo de Arte Cham, las Montañas de Mármol, la Playa de China, y a continuación, Phuc Kien, el puente cubierto japonés (siglo XVI) y la antigua casa Tan Ky (visitada no hace mucho por la reina Sofía de España) en la pequeña ciudad de Hoy An, que allá por el siglo I disponía del mayor puerto del sureste asiático y era conocida como Lamp Ap Pho (Ciudad de Champa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde Hoian nos dirigimos a la ciudad de Hue para visitar la tumba de Tu Duc, el último emperador de Vietnam (siglo XIX), perteneciente a la dinastía Nguyen, que cedió su imperio a la dominación y colonización francesa. Luego embarcamos a bordo de uno de los dragones flotantes para remontar el río Perfume, llamado así por el aroma de las flores de loto que inundaban la zona antiguamente, hasta llegar a Thien Mu, una de las pagodas más famosas de Vietnam, conocida también con el nombre de Sed Divina, construida en 1601, y a la que, posteriormente, anexaron una torre octogonal de 21 metros en honor de Nhu Lai, conteniendo un buda de una tonelada. De regreso a Hue visitamos la ciudad imperial, cuya ciudadela fue la fortificación más grande construida por la monarquía vietnamita, rodeada por una muralla de más de diez kilómetros, permaneció inviolada hasta 1884 año en el que entró en esta ciudad prohibida el primer francés. Y para completar la visita de esta ciudad, es imprescindible no perderse el mercado Dong Ba, donde se puede encontrar todo tipo de comida local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo volamos, esta vez con destino a la ciudad de Ho Chi Minh, antiguamente Saigón, la ciudad más grande del país y una de las ciudades más densamente pobladas del mundo, capital del estado de Vietnam del Sur antes de la reunificación que tuvo lugar después de la traumática guerra de Vietnam. Por esta gran ciudad se mueven diariamente cerca de cuatro millones de motocicletas (todas japonesas) en un ir y venir continúo que parece no tener fin. Visitamos el barrio chino, la pagoda Thien Hau, el Museo de la Historia, el antiguo Palacio Presidencial, la catedral católica de Notre Dame y el edificio de Correos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La excursión hacia Tay Ninh se convierte en inolvidable cuando llegamos a la Santa Sede Caodaista , el principal monumento de una religión sincrética, exclusiva de Vietnam, que combina creencias del budismo, cristianismo, taoísmo y confucionismo. Es practicada por unos ocho millones de seguidores que afirman tener revelaciones de famosos espíritus difuntos como Jesús, Mahoma, Lenin o Shakespeare. Aquí se celebran cuatro misas diarias, al alba, al mediodía, al atardecer y a medianoche, en las que se juntan miles de discípulos vestidos de blanco, situándose las mujeres a la izquierda del templo, los hombres a la derecha y los cardenales, arzobispos y obispos en el centro, ataviados con vistosos colores que indican su jerarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro lugar inolvidable, pero por motivos muy distintos, son los túneles de Cu Chi. Esta región, reconocida como una de las grandes productoras de caucho, fue virtualmente borrada de la geografía vietnamita como consecuencia de los llamados bombardeos de alfombrado efectuados por la aviación norteamericana. Aún se desconoce la dimensión real de estas vías subterráneas (estimadas en cientos de kilómetros) donde malvivieron miles de guerrilleros del Vietcom (como llamaban los norteamericanos a la resistencia armada de Vietnam del Sur). El lugar ha quedado como testimonio de la memorable guerra de Vietnam, cuyo saldo en víctimas -unos cuatro millones y medio- la ubica como la confrontación bélica más sangrienta después de la Segunda Guerra Mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro destino siguiente, el Delta del Mekong, estuvo cargado de una pequeña pero cierta alarma en la prensa local acerca de un brote de malaria en dicha zona, pero como íbamos provistos de Malarone, Autan en abundancia y diversos dispositivos electrónicos ahuyentadores de mosquitos no nos preocupamos demasiado por este tema. Salimos hacia My Tho visitando de camino la pagoda Vinh Trang, construida en una mezcla de estilos arquitectónicos chinos, vietnamitas y de Angkor (Camboya). Después embarcamos para realizar un paseo por el río Mekong visitando uno de los famosos huertos de sus islas. El Cuu Long, el río de los Nueve Dragones, es uno de los ríos más caudalosos del mundo. Más conocido en Occidente como Mekong este río se divide en nueve brazos que en su desembocadura forman el mayor y más espectacular delta del mar de la China Meridional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad más poblada del delta del río Mekong es Can Tho, a la que llegamos para realizar una excursión en barco por el río Rach Ngong hasta el curioso mercado flotante de Cai Rang, donde los productos, puestos a la venta de cada quiosco flotante, están suspendidos en unos postes, llamados beo cay, en la proa del barco, de modo que no es necesario vocear la mercancía a la venta como en los mercados terrestres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuamos nuestro recorrido en autobús hasta la ciudad de Chau Doc, desde la que volvemos a embarcarnos para visitar un poblado Champa y algunas casas de pescadores, de nuevo en el río Mekong.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, nuestro destino final en Vietnam consiste en llegar a Camboya navegando por el río Mekong desde Chau Doc hasta Phnom Penh? donde decimos adiós a la olvidada Conchinchina, reino de los Champas durante más de mil años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario que otras veces, hemos realizado este viaje dentro de un grupo organizado, con todos los inconvenientes que presenta esta cómoda manera de viajar para un fotógrafo de viajes. Sin embargo, tenemos que decir que ha sido una experiencia muy provechosa, a pesar de lo apretado del trayecto y de las rutas previamente programadas. Ahora estamos convencidos de que en Vietnam uno puede viajar tranquilamente por su cuenta sin mayores problemas, es un país seguro, amable y con infinidad de posibilidades para todos los bolsillos. Hemos disfrutado de inmejorables hoteles, buenos guías y estupendos compañeros de viaje. Si prescindimos del sofocante calor, acrecentado por la inimaginable humedad ambiental? podemos decir que el viaje ha resultado casi perfecto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-5417668467667412540?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/12/vietnam.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-741306297973727349</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 20:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-12T23:29:37.202+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Mongolia</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/galdescrip.asp?galeria=192"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/gallipato/thumbs/mongolia_dsg_069.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt=""&gt;&lt;/a&gt;Situado en pleno corazón de Asia, se abre un mundo de estepas, montañas y desiertos, donde los mongoles han hecho del nomadismo su principal forma de vida. Un país cuyo nombre evoca al gran Temujin, más conocido como Genghis Khan, quien en tan solo una generación llegó a formar el mayor imperio de toda la Historia, retirándose sin haber conocido la derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante 23 días, valiéndose de los diferentes medios de transporte disponibles en cada momento, una furgoneta, caballos y camellos, David atravesó de norte a sur este país, recorriendo una distancia de más de 3.000 kilómetros. Teniendo en cuenta el escaso número de carreteras asfaltadas en este vasto territorio, casi 4 veces España, las jornadas en coche resultaban muy duras, al igual que los largos días a lomos de un caballo o entre las jorobas de los camellos del desierto del Gobi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para capturar en imágenes la esencia de la forma de vida del pueblo mongol, David vivió con ellos, levantándose al alba para ordeñar los yaks, pastorear los rebaños de ovejas, conducir las grandes manadas de caballos o participar en la vida cotidiana, llevada a cabo en el interior de las típicas casas desmontables originarias de las estepas, llamadas Gers.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Infraestructura escasa, distancias enormes, clima duro, comida monótona, dificultades para una cómoda higiene personal, hacen que la visita a este país no sea demasiado confortable para el turismo convencional, pero quizás por ello Mongolia es un país increíble.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-741306297973727349?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/12/mongolia.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-499188240577371987</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 20:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-12T23:34:45.210+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Shanghai</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/vergal.asp?galeria=187"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/alvaro/thumbs/shanghai_ap_009.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt=""&gt;&lt;/a&gt;Conocer Shanghai, la capital económica y ciudad más grande de la República Popular China, fue toda una experiencia para mí. Una ciudad con más de 13 millones de habitantes y más de 4.000 rascacielos (entre los que destaca la Jing Mao, la torre más alta de China y la quinta de todo el mundo) representativos de una opulencia que marca fuertes contrastes y que aún hoy apoya sus cimientos bajo la más humilde pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la famosa zona del Bund se pueden encontrar monumentales edificios que son restos de la ocupación colonial, una época en la que la ciudad se benefició del contacto con países extranjeros, especialmente Gran Bretaña. Esta herencia, potenciada por el importante cruce de culturas, ha convertido a Shanghai en una ciudad cosmopolita que presume de tener una importante población estudiantil de procedencia internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien Shanghai dispone de enormes opciones turísticas, soportadas sobre todo por un atractivo arquitectónico innegable y una exquisita oferta gastronómica procedente de sus 16 escuelas de cocina china, llaman poderosamente la atención las galerías de callejones sucios, la ropa tendida en cualquier lugar, las viejas casas casi derruidas enfrentadas a despampanantes rascacielos, las cocinas y aseos comunes para barrios enteros ? compartiendo su espacio con algunos de los edificios más altos y caros del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una extraordinaria cultura con firmes creencias que se aprecian en los rincones más insospechados, cuya reminiscencia se refleja en la comunidad como una gran ausencia de intimidad personal, la no delincuencia, generosa hospitalidad y la preponderancia de lo ajeno ante lo particular. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si mis fotos presentan tanto como sentía yo al ver aquello. Espero al menos traer a nuestra cultura occidental una visión resumida de tan desigual presencia oriental. Aquí, Shanghai, que significa, ciudad sobre la mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alvaro Peña.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-499188240577371987?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/12/shanghai.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-1313713422765192269</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 20:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-12T23:43:33.249+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Australia</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/vergal.asp?galeria=184"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/juanvulpes/thumbs/australia_jia_017.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt=""&gt;&lt;/a&gt;Cuando uno piensa en Australia se imagina un país de grandes espacios abiertos, interminables carreteras, maravillosos paisajes, fauna espectacular? y no se equivoca. Sin embargo, una de las cosas que más me llamó la atención fue el color del cielo, siempre de un azul increíblemente intenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En julio de 2004 me decidí a viajar a Australia. No disponía de mucho tiempo así que opté por atravesar el país de sur a norte, desde Adelaida hasta Darwin, por la famosa Stuart Highway, que sigue el itinerario que originariamente tomó el explorador John McDoual Stuart. En tan solo 16 días recorrí un total de 5.200 km visitando algunos de sus más famosos lugares. En el transcurso de dicho recorrido se atraviesan dos de los siete estados que componen el país: Australia Meridional y el Territorio del Norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencé el viaje en Adelaida, capital de Australia del Sur y la quinta ciudad en tamaño, considerada como la más elegante y culta de todas las ciudades australianas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin salir de Australia Meridional visité los profundos desfiladeros del Mt. RemarKable Natural Park y los paisajes secos de los Flinders Ranges. Continué mi viaje hasta Coober Pedy, una ciudad minera dedicada a la extracción del ópalo y en la actualidad al turismo. El topónimo de esta ciudad procede del nombre aborigen Kupa piti, que viene a ser algo así como ?madriguera del hombre blanco?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez pasada la frontera del estado del Territorio del Norte, abandoné momentáneamente la Stuart Highway y la inquietante compañía ocasional de los gigantescos ?trenes de carretera? para dirigirme al Uluru Kata Tjuta National Park.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación que se tiene cuando uno está frente al monolito de piedra naranja de Ayers Rock es indescriptible. Es posible, además, subir por una de sus paredes hasta la cima y divisar desde ella el Olgas (Kata Tjuta), que se encuentra a unos 25 km de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresé de nuevo a la carretera principal y desde Alice Springs me adentré en el Parque Natural Simpsons Gap donde pude fotografiar los wallabies de las rocas. Tras abandonar Alice Springs y atravesar la imaginaria línea del Trópico de Capricornio, me detuve en la extraña formación Devils Marbles: cientos de rocas de granito, algunas de ellas colgadas en posiciones imposibles. Para los aborígenes son los huevos de la Serpiente del Arco Iris, Wanambi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Territorio del Norte se pueden observar las ?Catedrales de las termitas?, estos montículos de proporciones colosales se encuentran entre las construcciones de mayor tamaño en el mundo hechas por las termitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy al norte del país, a las puertas del famoso Kakadu, se encuentra Parque Natural Nitmiluk, donde los zorros voladores campan a sus anchas por miles, y las cataratas Edith Falls son un lugar de obligada visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin llegué al Parque Nacional de Kakadu, el más grande de los parques nacionales australianos, tierra por excelencia de los aborígenes, donde la fauna y la flora se desarrollan en su máximo esplendor. Allí tres de sus cuatro ríos llevan el sobrenombre de Alligator, lo que ya nos da pistas de lo que nos espera en ellos si nos decidimos a bañarnos. Ríos, arroyos y billabongs están infestados de cocodrilos de agua dulce y cocodrilos de agua salada (o de estuario), estos últimos de impresionante tamaño y mayor peligrosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la riqueza faunística y vegetal, Kakadu rebosa de cultura aborigen. Gran diversidad de pinturas pueden ser contempladas a lo largo y ancho del parque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy a mi pesar abandoné Kakadu para dirigirme a Darwin, desde donde dos interminables días de aviones y esperas en el aeropuerto me quedaban para regresar a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, hay una cosa que he sacado en claro de este viaje: volveré allí de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Iglesias&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-1313713422765192269?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/12/australia.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-1693888378963370590</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 19:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-12T23:56:09.214+01:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Parque Nacional Canaima</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/vergal.asp?galeria=182"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/gallipato/thumbs/canaima_dsg_054.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt=""&gt;&lt;/a&gt;El Parque Nacional de Canaima, situado en el Estado Bolívar de Venezuela, uno de los parques naturales mayores del mundo, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1994. La gran mayoría del parque se encuentra sobre elevadas mesetas de roca llamadas tepuyes que producen escarpados acantilados con importantes caidas de agua, como el famoso Salto del Angel, el más elevado del mundo, con sus casi 1.000 metros de caida libre desde lo alto del Auyan-Tepuy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Canaima aún se puede disfrutar de una naturaleza salvaje y virgen si nos aprovechamos de las habituales rutas turísticas que en los últimos años han proliferado mucho debido al asfaltado de la carretera troncal 10 a finales de los 80 que hace posible el acceso de cualquier vehículo a estos hermosos parajes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para cumplir con el objetivo que llevó a David Santiago a estas lejanas y misteriosas tierras, fue necesario realizar muchas excursiones en barca por la Laguna de Canaima, en helicóptero para sobrevolar los impresionantes tepuyes, cruzar sobre el cañón del diablo para ver esta maravilla natural, caminar por la Gran Sabana y atravesar la selva por senderos casi impracticables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plato fuerte del viaje a Canaima consistió en embarcarse en una expedición a la cima del Roraima, "La Montaña de Cristal", un tepuy de 2.800 metros de altura. Para esta expedición -que dura varios días- es necesario contratar un guía con experiencia, porteadores y solicitar un permiso especial que se puede tramitar en Ciudad Bolivar. Es un duro trayecto que tiene su recompensa al llegar a la cima, desde la que se contempla un inmenso e infinito paisaje al mismo tiempo que uno tiene la plena sensación de encontrarse en un punto único en el mundo, lleno de energía. Allá arriba, en el tepuy, uno comprende el por qué los indígenas llamaban a estas montañas "la morada de los dioses".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las espectaculares imágenes que nos ha traido David demuestran que todavía hay muchas cosas que ver y descubrir por nosotros mismos, que hace falta un cierto espíritu aventurero para poder alcanzarlas y que gracias a la fotografía podemos enseñar al mundo lo que nuestros ojos enfocaron, nuestra mente percibió y nuestra cámara registró para la posteridad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-1693888378963370590?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/12/parque-nacional-canaima.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-443612800198132924</guid><pubDate>Mon, 03 Sep 2007 21:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:34:04.303+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Transilvania</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=14138&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/delariva/thumbs/transilvania_rdlr_002.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Castillo de Dracula - Transilvania"&gt;&lt;/a&gt;Transilvania es una región plagada de castillos y leyendas, situada en la parte central de Rumania y rodeada por la cordillera de los montes Cárpatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hablar de Transilvania inevitablamenete nos viene a la memoria las tenebrosas y sangrientas aventuras del Conde Drácula, famosa novela de Bram Stoker sobre el padre de todos los vampiros, basada al parecer en el cruel Vlad Tepes, hijo de Vlad Dracul (El Diablo), un príncipe rumano del siglo XV más conocido como "Vlad el Empalador", debido a que esta era su pena capital favorita. El castillo teutónico de Bran situado en Sighisoara fue donde vivió este malvado personaje. Muy bien conservado actualmente, con sus once torres medievales, su campiña y sus calles adoquinadas, es uno de los mayores atractivos turísticos de Transilvania.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dejando aparte las míticas leyendas de vampiros o historias de empaladores, Transilvania es una bella y tranquila región, cuya capital, Cluj-Napoca, es el mayor centro cultural del país transilvano con una importante diversidad de credos y etnias. La ciudad monumental de Sibiu, Capital Cultural de Europa 2007, al contrario que otras ciudades rumanas más industrializadas, conserva un rico patrimonio histórico que nos transporta a la época medieval cuando caminamos por las numerosas zonas peatonales del centro de la ciudad, entre sus antiguas y angostas callejuelas o a través del paseo existente junto a sus murallas, por el interior de la ciudad vieja. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a Ricardo de la Riva presentamos esta fotogalería con bellas imágenes de Transilvania&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-443612800198132924?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/transilvania.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-1324917637852917911</guid><pubDate>Mon, 03 Sep 2007 21:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:33:12.600+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Florencia</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=14199&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/sergiom/thumbs/florencia_sm_048.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Florencia"&gt;&lt;/a&gt;Florencia, la ciudad natal de Dante, Boccaccio, Maquiavelo, Miguel Angel, Leonardo da Vinci, Perugino, Botticelli, Verrochio, Piero della Francesa y tantos otros geniales artístas del renacimiento es una especie de grandioso espectáculo decorado con impresionantes monumentos que logran alcanzar fácilmente el adjetivo de asombrosos porque en realidad son auténticas maravillas divinas ajenas incluso al derroche de imaginación humana que se respira paseando por sus calles. No en vano Florencia es la ciudad que posee más obras pictóricas y arquitectónicas renacentistas del mundo y algunas de las más bellas creaciones artísticas de todos los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás los monumentos más famosos de esta Ciudad del Renacimiento sean su Duomo (Santa Maria del Fiore), el Ponte Vecchio, la iglesia de Santa Maria Novella, el Palazzo Vecchio y como no, el archifamoso David, grandiosa escultura realizada por Miguel Angel Buonarroti allá por el año 1501 por encargo de la cooperativa de mercaderes de la lana de Florencia. Esta magistral obra de arte fue la que lanzó a la fama al artista teniendo apenas 24 años, tiene 409 cm. de altura, está tallada en mármol de Carrara y los especialistas consideran que esta escultura es perfecta en el sentido de las proporciones ideales del hombre. En la actualidad la estatua se encuentra en la Galería de la Academia de Florencia, existiendo una copia en la Piazza de la Signoria, el lugar donde estuvo ubicada originalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los amantes del arte resulta imprescindible conocer Florencia, asomarse al río Arno durante la puesta de Sol, cerrar los ojos y sentir en la piel la profunda huella que han dejado impregnada en el aire los grandes maestros del arte universal. Si somos capaces de concentranos lo suficiente tal vez notemos acercarse a Miguel Angel o a Leonardo da Vinci para esperar el ocaso junto a nosotros mientras oímos el murmullo de las aguas del río discurrir hacia su infinito destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os ofrecemos esta estupenda fotogalería de Florencia por gentileza de nuestro colaborador Sergio Martínez, un enamorado de todas las manifestaciones artísticas y especialmente de la fotografía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-1324917637852917911?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/florencia.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-6326089717386261349</guid><pubDate>Sun, 02 Sep 2007 22:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:36:41.183+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Estambul</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=14058&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/samuelsan/thumbs/estambul_ss_018.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Danza del Vientre - Estambul"&gt;&lt;/a&gt;Estambul es la ciudad más grande de Turquía y una de las más grandes de Europa. Su estratégica ubicación, separando los continentes de Europa y Asia y controlando el paso entre el Mar Mediterraneo y el Mar Negro, le ha proporcionado siempre un singular atractivo para las sucesivas potencias políticas que han ido ocupando la ciudad a lo largo de su larga historia. Fundada por los griegos en el año 667 adC con el nombre de Bizancio, fue sucesívamente ocupada por los persas, los espartanos, los atenienses, los macedonios, los romanos y finalmente por los otomanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La antigua Constantinopla está dividida por el estrecho del Bósforo, que conecta al Mar de Mármara con el Mar Negro, comunicándose ambas mitadas por dos grandes puentes de más de un kilómetro de largos, el puente Bogazici, completado en 1973, y el puente Fatih Sultan Mehmet inaugurado en 1988 en honor del sultán Mehmed II Fatih el Conquistador que tomó Constantinopla el 29 de mayo de 1453 provocando la caída del milenario Imperio Romano de Oriente considerandose dicha fecha como el final de la Edad Media. Nada más pisar triunfalmente en Constantinopla el sultán Mehmed se dirigió a la iglesia de Santa Sofía, delante de la cual se arrodilló colocándose encima del turbante un puñado de tierra como gesto de humildad ante Dios y a continuación ordenó convertir la iglesia en una mezquita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estambul alberga extraordinarios monumentos entre los que destacan la iglesia de la Divina Sabiduría (Basílica de Santa Sofía), el Palacio de Topkapi, centro administrativo del imperio otomano hasta 1853, situado entre el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara, desde el que se tiene una espectacular vista del Bósforo, la Mezquita de Sultanahmet o Azul, la más grande y fastuosa y la única mezquita de esta ciudad que posee 6 alminares, la Torre de Gálata o Torre de Cristo, como la llamaron los genoveses, de 61 metros de altura, construida encima de una colina, el Hipódromo Romano que funcionó como centro de deporte durante más de mil años, y muchos otros monumentos y museos que harán las delicias del visitante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta fotogalería de la ciudad de Estambul ha sido realizada por nuestro nuevo colaborador Samuel Sánchez, fotógrafo profesional de viajes, del que muy pronto veremos nuevos trabajos y al que damos la bienvenida a nuestra web.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-6326089717386261349?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/estambul.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-5639413829442951749</guid><pubDate>Sun, 02 Sep 2007 22:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:14:59.638+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>La barrera de los Ecrins</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=13325&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/camaron/thumbs/ecrins_ric_051.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Haciendo noche en los Ecrins"&gt;&lt;/a&gt;En el prealpe francés encontramos el Parque nacional de los Ecrins. Con montañas de 4.000 metros es un paraíso para los alpinistas y escaladores que buscan la belleza de las montañas y huyen del bullicio de los sitios más turísticos como Zermat o Chamonix. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí nos fuimos para subir la montaña más emblemática, la barrera de los Ecrins. Con 4.102 m. es el punto más alto de parque y su escalada no presenta demasiados problemas. Desde el parking la ascensión se suele hacer en dos días. El primero lo gastamos en superar algo más de mil metros de desnivel que llevan al refugio, la caminata es larga y bastante dura, pero no tiene grandes dificultades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente conviene salir temprano, en torno a las tres de la mañana para hacer cumbre y bajar hasta el coche. Hay algo más de mil metros de desnivel para llegar del refugio al pico y la bajada supera los dos mil. Es una buena paliza, por eso decidimos dejar un día en blanco para estar por allí disfrutando de la vista, descansando y viendo como se formaban las nubes y cambiaba la luz, pequeñas cosas que nos pasan desapercibidas en la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ascensión es cómoda por el glaciar y si nos quedamos en el Dôme no necesitaremos material para equipar la roca, solo hay que escalar para subir la barrera. Desde la cumbre tenemos un mirador espectacular de las grandes montañas de los Alpes, el Mont Blanc y el Cervino destacan en la cordillera por su tamaño y belleza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después bajamos, un tentempié a los pies del refugio y hasta el coche. Llegamos a las 7 de la tarde, con ampollas en los pies y las piernas y espalda destrozadas después de más de 14 horas de actividad, pero tenemos una aventura que contar y un montón de imágenes en la retina y en el disco duro. Algo de comida en un bar de un pueblo perdido y la compañía de los amigos que compartieron la experiencia es lo único que nos hace falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las risas acompañan la noche y nos recuerdan las prioridades de la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-5639413829442951749?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/la-barrera-de-los-ecrins.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-6808918364004259701</guid><pubDate>Sun, 02 Sep 2007 22:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:12:15.410+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Mardigital en Maldivas</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=13774&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/mardigital/thumbs/maldivas_md_014.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Manta Raya - Maldivas"&gt;&lt;/a&gt;"El principal atractivo de un viaje a Maldivas radica en la posibilidad de nadar junto a las majestuosas Mantas (Manta birostris) y en el cada vez más frecuente avistamiento de el Tiburón Ballena (Rhincodon typus).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro segundo día en maldivas estaba marcado con letras de oro en el calendario de nuestro destino. Nos esperaban sensaciones que dificilmente olvidaremos, despues de la inmersión de la mañana navegabamos placidamente por la cara sur del Atolón de Ari con la esperanza de divisar al majestuoso Tiburón Ballena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las horas siguientes fueron un continuo sobresalto de gritos y alertas. Nos cruzamos con un impresionante grupo de Calderones y cuando nos lanzábamos al agua un miembro de la tripulación dio la voz de alarma: Tiburón Ballenaaaa!!! Abortamos el deseable buceo con los Calderones y nos lanzamos rápidos hacia donde se veía a tan inmenso animal. Disfrutamos de unos 15 minutos de snorkel con un ejemplar joven de unos 6 metros de envergadura al que al final perdimos de vista en la profundidad azul. Salimos exhaustos y contentos y tras media horita de comentar y recordar las sensaciones vividas nos sentamos a la mesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A media comida el grito suena de nuevo: Tiburón Ballenaaaa! Todos saltamos como resortes y sin pensar en nada más nos dispusimos a repetir la experiencia que resulto ser tan gratificante o más que la anterior. Vaya día!!!! Que pasada!!!! Eran algunos de los comentarios que más se escuchaban."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariano Morell, webmaster de la web Mardigital, comenta así su experiencia en las islas Maldivas. Nosotros nos honramos con tenerle en nuestra base de datos de colaboradores a partir de hoy, primero porque admiramos su trabajo y segundo porque nos consta que se toma muy en serio el difícil arte de la fotografía submarina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquí le damos nuestra más calurosa bienvenida y esperamos contar pronto con nuevas y espectaculares fotografías del mundo submarino que tan bien conoce.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-6808918364004259701?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/mardigital-en-maldivas.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-7283744967325612752</guid><pubDate>Sun, 02 Sep 2007 22:08:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:10:08.577+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías nacionales</category><title>Lugo</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=13876&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/jbcesar/thumbs/lugo_jbc_005.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Muralla de Lugo"&gt;&lt;/a&gt;Lugo es la mayor de las cuatro provincias de Galicia y la menos densamente poblada. Su capital, la más antigua de Galicia, fundada entre los años 25 y 12 adC por los romanos, con el mismo nombre que la provincia, Lugo, se encarama sobre una meseta no muy alta a cuyo pié discurre el viejo rio Miño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de destacar su muralla romana, del siglo III, un caso único en todo el mundo, pues se conserva íntegra en la actualidad, rodeando el centro histórico de la ciudad, la catedral, el museo provincial, el ayuntamiento y otros edificios de interés. En el año 2000 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la Edad Media, Lugo fue un importante centro de peregrinación por contar su catedral con privilegios especiales que aún conserva, consistentes en la exposición pública de una hostia consagrada las venticuatro horas del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos hemos oido hablar alguna vez de los tiempos de Mariacastaña, pues bien, al parecer Maria Castaña fue una heroína del siglo XIV, natural de Lugo, que tuvo serios problemas con la Iglesia de aquel entonces por rebelarse contra los abusivos tributos que el obispo de Lugo cobraba a sus fieles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lugo también es famoso por su excelente gastronomía, sobresaliendo como plato típico el pulpo a feira, el caldo gallego, la empanada gallega y las sabrosas filloas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.B. César nos presenta una nueva galería con estupendas fotos de esta ciudad y su provincia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-7283744967325612752?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/lugo.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-5190898693753719401</guid><pubDate>Sun, 02 Sep 2007 22:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:07:52.154+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Dresde</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=13934&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/camaron/thumbs/dresde_ric_044.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Dresde"&gt;&lt;/a&gt;La ciudad de Dresde desconcierta al visitante que pisa por primera vez sus calles. Durante la Segunda Guerra Mundial, esta ciudad fue destruida totalmente por las bombas de la aviación aliada inglesa y americana el 13 de febrero de 1945, sin embargo hoy día se dice que mientras que Berlín es una ciudad que resulta interesante, Dresde es una ciudad hermosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dresde es la capital del estado federado de Sajonia, está situada en el centro de Europa y ha sido sometida a numerosas presiones en forma de guerras, invasiones e incendios a lo largo de su compleja historia política. Hasta la caida del Muro de Berlín en 1989 y la consiguiente reunificación alemana, la ciudad se encontraba dentro de la República Democrática de Alemania, época durante la cual fueron dinamitados la mayoría de los restos barrocos antiguos y ruinas de sus iglesias, salvandose de la demolición únicamente algunas partes no destruidas del barrio de Neustadt gracias a las protestas de los vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de ello, hoy, tras varias décadas de intenso trabajo, Dresde exhibe una belleza casi escandolosa. Sus habitantes se enorgullecen de tener el primer edificio barroco del siglo XXI, que fue construido en el año 2000 y de ser mundialmente conocida como la ciudad del barroco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia de Nuestra Señora, - Frauenkirche, consagrada el 30 de octubre de 2005 - es el monumento mas representativo y reconocido como un símbolo en contra de la guerra y a favor de la reconciliación. Desde lo alto de su gran cúpula, con una altura de 91 m. se obtiene una inmejorable vista panorámica de toda la ciudad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los edificios que llama poderosamente la atención del visitantes, tanto por su enclave como por su discreta elegancia enmascarada en un tono negruzco común a muchas otras construcciones, es la Ópera, con una acústica intachable y un escenario por el que han pasado grandes interpretes aclamados por un público fiel y versado en temas musicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Dresde no es solo una ciudad cargada de arte y cultura, también se puede disfrutar de sus numerosos parques, realizar agradables paseos a pie o en bicicleta a orillas del río Elba, relajarse en sus numerosas tabernas y cafés e incluso apasionarse con su marcha nocturna y el joven ambiente de la ciudad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-5190898693753719401?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/dresde.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-843104084203298099</guid><pubDate>Sun, 02 Sep 2007 22:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-03T00:34:40.401+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Singapur</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=14006&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/delariva/thumbs/singapur_rdlr_031.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Boat Quay - Singapur"&gt;&lt;/a&gt;La República de Singapur, el país más pequeño del Sudeste de Asia, es una isla convertida en ciudad-estado que se encuentra situada entre Malasia e Indonesia cuyo nombre, procedente del sánscrito, significa ciudad de los leones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo de la Riva es fotógrafo profesional freelance y viajero incansable que recorre el mundo constantemente con su cámara a cuestas buscando destinos suceptibles de ser plasmados en forma de reportajes que luego serán publicados en distintos medios especializados y que a partir de ahora ha decidido formar parte del grupo de colaboradores profesionales de manbos.com. Singapur es su aportación inicial a nuestas fotogalerías, un lejano destino asiático que llama la atención por su pronunciado contraste entre la super modernidad de sus grandes edificios y los barrios más modestos de las diversas etnias que conviven en esta urbe estado que, gracias a su próspera economía de libre mercado y a la inexistencia de corrupción, ha conseguido destacar fuertemente a nivel mundial en el sector tecnológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Singapur la llaman la isla creciente debido a que lleva décadas ganando terreno al mar a base de ir rellenando la superficie marítima con tierra comprada a los paises vecinos después de haber utilizado la de sus propias montañas para este propósito hasta que todo el país se ha quedado completamente liso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su aeropuerto, considerado uno de los tres mejores del mundo, precisó para su construcción la creación de 12 kilómetros cuadrados artificiales y la utilización de 9.600 millones de metros cúbicos de arena. Un buen aeropuerto se merece una buena línea áerea, la Singapore Airlines ha sigo elegida en varias ocasiones como la mejor compañia área del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Singapur tiene una de las mayores densidades de población del mundo. El 85% de sus habitantes vive en viviendas públicas y su diversidad étnica se pone de manifiesto en las cuatro lenguas oficiales, inglés, chino, tamil y bahasa. Toda la población tiene la obligación de ser bilingüe debiendo aprender inglés además de cualquiera de los otros tres idiomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier viajero que visita esta brillante ciudad-estado coincide en destacar la pulcritud de sus avenidas y calles, el respeto cívico que se respira entre sus ciudadanos y la cortesía y amabilidad de sus gentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a Ricardo de la Riva podemos disfrutar de bellas imágenes de esta ciudad. Buen trabajo, Ricardo, esperamos contar pronto con nuevas fotogalerías tuyas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-843104084203298099?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/singapur.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-6624527440710061676</guid><pubDate>Mon, 02 Jul 2007 19:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-02T23:37:17.599+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>Myanmar</title><description>&lt;a HREF="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=13700&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img SRC="http://www.manbos.net/photos/gallipato/thumbs/myanmar_dsg_149.jpg" STYLE="float:left; border-style: outset; border-color: #FFFFFF;" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px" alt="Mujer Jirafa - Lago Inhle"&gt;&lt;/a&gt;Myanmar está situado entre China, la India, Bangladesh, Tailandia, Laos y el Golfo de Bengala en el océano Indico. Este misterioso país fue protectorado colonial británico durante casi noventa años hasta que en 1948 el Reino Unido se vio obligado a concederle la independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los problemas que viene arrastrando una política militarista, Myanmar se está abriendo cada vez más al turismo ofreciendo un inmenso potencial por descubrir con la grandiosidad de sus obras religiosas manifestada en los numerosos templos y pagodas como los de Shwedagon en Yangon, Kyaikpun y Shwethalyaung en Bago, Shwenandaw Kyaung y Mingun en Mandalay, las cuevas budistas de Pindaya, Powingtaun y Peik Chin Myaung y sobre todo los maravillosos paisajes que se pueden observar en las Colinas de Sagaing, Mandalay y Maymyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si las arquitecturas de las doradas pagodas resultan espectaculares a nuestra vista, nuestros sentidos se ven enriquecidos por el colorido de los mercados, los vestidos de la gente, el color del cielo y en gran medida con el contacto humano de las humildes gentes de este país, siempre dispuestas a confraternizar aún a través de la enorme distancia que separan a nuestras diferentes formas de entender la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este gran reportaje de David Santiago, que ha recorrido Myanmar en todo tipo de transportes, nos acerca bastante a su realidad cotidiana desde el punto de vista del fotógrafo de viajes, que siempre va buscando ese algo más que pasa desapercibido al turista convencional&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-6624527440710061676?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/myanmar.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-7774640496462324166</guid><pubDate>Mon, 02 Jul 2007 18:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-02T23:36:35.414+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías nacionales</category><title>Cabo de Gata</title><description>El Parque Natural de Cabo de Gata Nijar, en la provincia de Almería, fue declarado en 1987 el primer parque natural marítimo-terrestre español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido al alto valor ecológico del parque también está declarado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera. San José, La Isleta del Moro, Rodalquilar, San Miguel, Las Negras y Aguamarga son los pintorescos pueblos integrados en el recorrido del parque cuya afluencia turística busca sobre todo el disfrute de las numerosas playas vírgenes como la Playa de los Muertos, la Playa de Monsul, la Playa de la Fabriquilla, la Playa de Las Negras o la Playa de Aguamarga.&lt;a href="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=13238&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img style="float:left"; style="margin-left: 0px; margin-right: 10px"  src="http://www.manbos.net/photos/gallipato/thumbs/cabo_de_gata_dsg_132.jpg" border="0" alt="Arrecife de las Sirenas" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La extraordinaria riqueza de los antiguos fondos marinos del parque y las pequeñas calas de su entorno, constituyeron hasta hace pocos años un santuario para las últimas focas monjas de Europa. Hoy día, la avifauna que albergan los charcones durante los meses del verano, está compuesta fundamentalmente por numerosos colonias de flamencos procedentes del norte de Africa y otros enclaves andaluces, así como todo tipo de avifauna acuática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escasa cantidad anual de lluvias convierte el parque en un enclave árido en su mayor parte procurando un clima que se acerca a las típicas zonas desérticas tropicales de litoral, contrastando con la gran superficie de aguas salobres al sur del parque, donde se encuentran las Salinas de Cabo de Gata.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-7774640496462324166?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/cabo-de-gata.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-5454868.post-3278002032630322564</guid><pubDate>Mon, 02 Jul 2007 00:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-02T23:37:45.299+02:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Fotogalerías Internacionales</category><title>San Petersburgo</title><description>Viajamos a San Petersburgo (Rusia) en tren desde Helsinki, un trayecto agradable interrumpido únicamente por el control de pasaportes en la frontera rusa, donde fuimos retenidos más de la cuenta debido a un problema con el visado de uno de los pasajeros que hacían esta ruta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego que el sistema que utilizan los agentes de aduanas rusos nos pareció a todos bastante curioso, más que por ver a los perros olisqueando todos los asientos del vagón en busca de no sabemos qué, fue por ver cómo nos iban retirando los pasaportes uno a uno entre varios agentes para desaparecer luego hechos un hatillo cogido con gomas elásticas debajo del sobaco del funcionario militar y tenernos en ascuas durante interminables minutos rogando que aquel militar que se bajaba con ellos del tren tuviese cuidado de no perder alguno de los pasaportes en el camino y se acordase posteriormente de devolvernos tan apreciado documento.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.manbos.com/verfoto.asp?idfoto=12772&amp;codsql=1&amp;cod=1"&gt;&lt;img style="float:left; margin:10px;" src="http://www.manbos.com/images/bd07/thumbs/sanpetersburgo_mb_007.jpg" border="0" alt="Fortaleza de San Pedro y San Pablo" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de una cierta tensa espera, el desafortunado viajero con problemas en las fechas de su visado pudo resolver su situación pagando una multa sobre la marcha y de este modo el tren pudo seguir su viaje hacia la ciudad de las noches blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Petersburgo, la antigua Petrogrado, renombrada Leningrado durante su época soviética en honor del líder bolchevique Lenin, es la segunda ciudad con mayor número de habitantes de Rusia y una de las ciudades con mayor área metropolitana de Europa. El centro de San Petersburgo está considerado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente nuestro circuito turístico solo contemplaba una pequeña estancia en esta grandiosa y monumental ciudad tan llena de historias de guerra, revoluciones - en esta ciudad se iniciaron los primeros movimientos de la revolución rusa con la destitución del Zar Nicolás II - y terribles anécdotas sobre las condiciones de su construcción efectuada por el Zar Pedro el Grande en 1703.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Fortaleza de San Pedro y San Pablo, un fuerte militar que dio origen al nombre actual de la ciudad, la catedral de San Isaac con su dorada cúpula; sus famosos canales, aprovechando la desembocadura del río Neva al Mar Báltico, que le han hecho merecedora del sobrenombre de La Venecia del Norte; el fantástico e impresionante museo del Hermitage, una de las mayores pinacotecas y museo de antigüedades del mundo, formado por un gran complejo de seis edificios a orillas del río Neva, presididos por el Palacio de Invierno, que fue residencia oficial de los Zares; la catedral de Nuestra Señora de Kazan y la iglesia de San Nicolás de los Marinos, constituyen por si solos argumentos suficientes para visitar San Petersburgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un punto y aparte merece la Iglesia de la Resurrección, más conocida como la iglesia de El Salvador sobre la Sangre Derramada, un monumento religioso erigido a orillas del río Neva, justo donde el 1 de marzo de 1881 fue herido mortalmente, por un terrorista del anarquismo ruso, el emperador Alejandro II. Si el exterior de este pintoresco monumento ya impresiona por su llamativa ornamentación multicolor, su interior nos cautivó poderosamente. Hemos visto muchas manifestaciones sorprendentes de arte religioso, pero tenemos que decir que en esta ocasión nuestra sorpresa se fundió con una profunda admiración por la espectacular decoración de los imponentes conjuntos de mosaicos que cubren todas las paredes de esta joya de la arquitectura religiosa. Es algo digno de contemplar con nuestros propios ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperamos que las fotografías que presentamos en esta galería ayuden al viajero para hacerse una idea de lo que se puede encontrar si decide visitar San Petersburgo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5454868-3278002032630322564?l=www.manbos.com%2Fblog%2Fblog.asp'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.manbos.com/blog/2007/09/san-petersburgo.html</link><author>noreply@blogger.com (Manbos)</author></item></channel></rss>