Mi equipo fotográfico
digital
Después de innumerables cámaras de película que han pasado por
mis manos durante más de seis lustros, en los últimos
años, he venido probando y utilizando algunas cámaras digitales.
Mi
primera experiencia con esta tecnología tuvo lugar en octubre
del 99 visitando el Sonimag de Barcelona. En el stand de Sony
prestaban una Mavica digital de 1.3 megapixels provista de un
disquete de formato 3 1/2 que permitía grabar hasta 4 fotos en
resolución normal. Conseguí traerme a casa 4 disquetes 'llenos'
de fotografías tomadas durante la feria y cuando por fin las
pude cargar en mi ordenador me llevé una buena impresión de la
calidad media conseguida, sobre todo en reproducción del color,
pues las imágenes estaban muy bien niveladas y sin ningún tipo
aparente de dominantes.
Ese
año habíamos estado de vacaciones en Egipto en el mes de
septiembre y casi sin darme cuenta empecé a pensar en las
ventajas que podría tener una cámara digital frente a mi Bronica
ETRsi con la que no tuve más remedio que perder muchas ocasiones
de buenos disparos en el país de los faraones. Sobre todo en
tomas de interior, sin trípode, donde la falta de una película
de alta sensibilidad era motivo suficiente para desistir de la
faena.
Me
decía una y otra vez que eso no habría pasado si hubiera llevado
una cámara digital, pues todo el mundo sabe que, por ejemplo,
las cámaras de vídeo pueden grabar buenas imágenes aún con poca
luz. Desafortunadamente en fotografía la cosa no es exactamente
igual que en vídeo, aunque no deja de tener muchas similitudes.
Pero claro, es necesario conocer el sistema para comprenderlo.
Poco a
poco fui aprendiendo las diferencias...
PD.-
El texto anterior fue escrito en 2004. Actualmente, Agosto 2006,
la tecnología digital ha acabado prácticamente con la tecnología
analógica en las cámaras digitales. Han sido muchos los
fabricantes importantes que han dejado de producir cámaras
analógicas, por no decir todos. En el mundo reflex de 35mm,
pocos profesionales utilizan aún sus antiguos equipos. La
calidad digital se ha impuesto definitivamente y ya resulta
indiscutible.
|